Según un informe de una ONG el faltante total en todo el país es de 7,61%, la mitad que en 2009 cuando el número indicaba que la falta de productos en góndola era de 14,6%.
Para GS1 esto "señala una significativa mejora en presencia de productos en góndola en comparación con 2008 y 2009 en los que los indicadores superaron la media internacional, registrando un 13,8% y 14,16%, respectivamente".
De acuerdo a la analista Cecilia Castro, vocera de la investigación, los por qué existen faltantes en las góndolas son clave para toda la cadena de consumo porque "son ventas perdidas", explica.
Los problemas que arrojó esta investigación acerca del desabastecimiento se mantienen año tras año y se vinculan tanto con la no reposición de producto por parte del repositor, a pesar de que exista en trastienda stock disponible (20,07%); así como con diferencias en las cadenas entre el stock teórico y el stock real (20,06%), y la demora en la entrega del producto por parte del proveedor (31,10%).
Pero también Castro señaló que la falta de azúcar, aceite comestible y lácteos es producto del esquema de "precios controlados y esto hace que la mercadería más sensibles empiece a faltar", dijo.
Los resultados arrojados permiten demostrar que los faltantes de producto en góndolas afectan a todos los involucrados en el negocio (proveedores, fabricantes, transportistas, mayoristas y minoristas) y que la responsabilidad no es exclusiva del comerciante, sino de toda la cadena de suministros.
El objetivo del estudio de FMG es determinar el porcentaje promedio de quiebres de stock y especialmente identificar las principales causas que los generan, información clave para desarrollar recomendaciones basadas en estándares internacionales y mejores prácticas para reducir los faltantes y mejorar la calidad de servicio.
En el estudio se relevaron datos en 152 bocas de 13 principales cadenas de supermercados en Buenos Aires, GBA y siete importantes ciudades del Interior: Neuquén, Córdoba, General Roca (Río Negro), Mendoza, Rosario (Santa Fe), Bahía Blanca y Tucumán.
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