El rector se sintió avalado por el amplio respaldo que tuvo su propuesta de reducir el poder de los docentes al 50 por ciento y no descartó ir por la re-reelección. Adelantó que impulsará franjas horarias
Dijo que dentro de 15 días presentará su proyecto de modificación, con el correspondiente llamado a asamblea universitaria. Y adelantó que luego de la reforma definirá su candidatura.
Enfatizó que en términos ponderados el 20,78 por ciento de los alumnos estuvo a favor de la reducción, el 15,66 de los docentes, el 5,79 de los graduados y el 7,22 de los no docentes. Y afirmó: "Las conducciones de las facultades fueron respaldadas, casi todas mantienen igual proporción en los consejos directivos. Y quedó un Consejo Superior interesante, que va a tener que resolver los aspectos académicos, que es lo que más nos preocupa, y los proyectos de incompatibilidad horaria y registro de la presencia de los docentes, además de las obras que son importantes. Y los acuerdos con los familiares de las víctimas del accidente de la planta piloto".
¿Fueron los resultados esperados?
A nosotros nos han favorecido. Por un lado, se votó a las personas y, por el otro, estuvo la consulta respecto de la ponderación del 50 por ciento para los docentes, y ahí tuvimos un apoyo importante. Ponderadamente, hemos logrado un 49,5 por ciento por el sí, un valor mayor al que tuvo el no.
¿Qué peso va a tener el sí en la asamblea universitaria?
Yo apoyé la consulta porque era la forma de dejar de depender de aquellos que se sentían dueños de las decisiones de los integrantes de los distintos claustros. Cada uno expresó lo que sentía y se dio que casi la mitad de la gente está a favor de modificar el reparto de poder.
¿Cómo se traduce el 50 por ciento en los consejos?
Lo importante es la distribución en los consejos directivos, porque marcan la ponderación para elegir a las autoridades unipersonales. Puede ser de tres formas: cinco docentes, tres alumnos, un graduado y un no docente; o seis docentes, tres alumnos, dos no docentes y un graduado; o siete docentes, cuatro alumnos, dos no docentes y uno. Si hay más gente surge la posibilidad de que estén representadas las minorías por el sistema D'Hont. Y en el Superior una opción es que como los docentes y los estudiantes representan a las facultades, en el caso de los no docentes y los graduados haya uno por la mayoría y otro por la minoría.
¿Cuándo va a llamar a asamblea?
Hay que terminar en este cuatrimestre. Y se debe tratar el aspecto legal y el político, porque eso ha marcado el resultado de la consulta. Es imposible no discutir la ponderación. Este martes asume el nuevo Consejo Superior y nosotros podríamos presentar el proyecto para la siguiente sesión. Nuestra propuesta es volver a como era en el año '90, cuando regía el 50 por ciento para los docentes. Así es hoy en universidades como la UBA, Córdoba, Rosario, La Pampa y muchas otras. En una democracia no puede haber una mayoría absoluta. Esto es político, no electoral.
¿Conseguir la reforma es sinónimo de su lanzamiento por un nuevo periodo?
Por ahí llego más cansado que nunca y no tengo posibilidades de hacer más nada (risas). No sé, lo vamos a ver. Además del futuro de la Universidad, también uno tiene que pensar en su familia. Este ha sido un periodo muy duro. Y tenemos que terminar muchas cosas. Por ahí, digo 'bueno, hasta acá llegamos'. Pero, hay que ver…
¿Está más lejos del no que del sí?
No, no. Nos queda un año y eso es mucho.
¿Estas elecciones le dejaron los porotos suficientes o hay que seguir juntando?
Hay que seguir juntando. Si uno se va a presentar debe juntar todos los porotos.
¿Perdió porotos de la mano de los estudiantes independientes en Exactas?
Los estudiantes deben tener su identidad propia. Cuando tienen una dependencia muy directa de las conducciones pierden espacios. Es probable que no hayan interpretado los cambios que se estaban dando en la facultad de Exactas.
Tiene una contrincante de peso, como es Gladis Mori.
Nunca pensé en los contrincantes, ni siquiera en la última elección con el espectro que conformó la oposición, en el que parecía que estaban todos de un solo lado. Y, sin embargo, nos fue bien. Cuando uno se presenta en un proyecto político, debe hacerlo en función de una propuesta, no de los contrincantes. La elección de rector es un desafío y un orgullo.
¿Cómo la ve a Mori candidata?
Gladis es una persona muy responsable, ha trabajado en su facultad. Pero, el que elige no soy yo sino los votantes. Y en una elección se mide también lo político y los proyectos.
¿Por qué se aliaron spadistas y canteristas en Agronomía?
Yo voto en Ingeniería y ahí no nos aliamos.
¿Esa alianza puede prosperar en el resto de las facultades?
No lo sé. En Ingeniería no prosperó. Nosotros vamos a seguir trabajando con todos los sectores como hasta ahora y vamos a seguir sumando gente de esta manera.
¿Por qué querría ser de nuevo rector?
La última vez me presenté, aparte del proyecto político, porque no me quería escapar de lo que había pasado. Había que enfrentarlo y solucionarlo. Ahora está en marcha la nueva planta piloto y el proceso de conciliación. Ahora si uno es candidato debe determinar cuál es la visión para los próximos años.
¿Cuándo define su candidatura?
Una vez que pase la asamblea. Con todo despejado, una época prudencial es cerca de fin de año.
¿Qué quedó por hacer?
Ver cómo resolvemos los aspectos académicos. Es una deuda de todos. Tiene que ver con disminuir el desgranamiento de los estudiantes y tratar de implementar bandas horarias, aunque sea para algunas materias. Y hay que diseñar escuelas, que permitan carreras y tecnicaturas, con un sistema menos rígido.
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