Spada llama a asamblea en 15 días y después definirá su candidatura

El rector se sintió avalado por el amplio respaldo que tuvo su propuesta de reducir el poder de los docentes al 50 por ciento y no descartó ir por la re-reelección. Adelantó que impulsará franjas horarias
"Tu­vi­mos un apo­yo im­por­tan­te", di­jo el rec­tor de la Uni­ver­si­dad, Os­car Spa­da, tras las elec­cio­nes pa­ra con­se­je­ros de la se­ma­na pa­sa­da, opor­tu­ni­dad en la que el 49,45 de los vo­tos pon­de­ra­dos fue­ron fa­vo­ra­bles a la re­for­ma de es­ta­tu­to pa­ra re­du­cir al 50 por cien­to el po­der del claus­tro do­cen­te.

Di­jo que den­tro de 15 días pre­sen­ta­rá su pro­yec­to de mo­di­fi­ca­ción, con el co­rres­pon­dien­te lla­ma­do a asam­blea uni­ver­si­ta­ria. Y ade­lan­tó que lue­go de la re­for­ma de­fi­ni­rá su can­di­da­tu­ra.

En­fa­ti­zó que en tér­mi­nos pon­de­ra­dos el 20,78 por cien­to de los alum­nos es­tu­vo a fa­vor de la re­duc­ción, el 15,66 de los do­cen­tes, el 5,79 de los gra­dua­dos y el 7,22 de los no do­cen­tes. Y afir­mó: "Las con­duc­cio­nes de las fa­cul­ta­des fue­ron res­pal­da­das, ca­si to­das man­tie­nen igual pro­por­ción en los con­se­jos di­rec­ti­vos. Y que­dó un Con­se­jo Su­pe­rior in­te­re­san­te, que va a te­ner que re­sol­ver los as­pec­tos aca­dé­mi­cos, que es lo que más nos preo­cu­pa, y los pro­yec­tos de in­com­pa­ti­bi­li­dad ho­ra­ria y re­gis­tro de la pre­sen­cia de los do­cen­tes, ade­más de las obras que son im­por­tan­tes. Y los acuer­dos con los fa­mi­lia­res de las víc­ti­mas del ac­ci­den­te de la plan­ta pi­lo­to".

¿Fue­ron los re­sul­ta­dos es­pe­ra­dos?

A no­so­tros nos han fa­vo­re­ci­do. Por un la­do, se vo­tó a las per­so­nas y, por el otro, es­tu­vo la con­sul­ta res­pec­to de la pon­de­ra­ción del 50 por cien­to pa­ra los do­cen­tes, y ahí tu­vi­mos un apo­yo im­por­tan­te. Pon­de­ra­da­men­te, he­mos lo­gra­do un 49,5 por cien­to por el sí, un va­lor ma­yor al que tu­vo el no.

¿Qué pe­so va a te­ner el sí en la asam­blea uni­ver­si­ta­ria?

Yo apo­yé la con­sul­ta por­que era la for­ma de de­jar de de­pen­der de aque­llos que se sen­tían due­ños de las de­ci­sio­nes de los in­te­gran­tes de los dis­tin­tos claus­tros. Ca­da uno ex­pre­só lo que sen­tía y se dio que ca­si la mi­tad de la gen­te es­tá a fa­vor de mo­di­fi­car el re­par­to de po­der.

¿Có­mo se tra­du­ce el 50 por cien­to en los con­se­jos?

Lo im­por­tan­te es la dis­tri­bu­ción en los con­se­jos di­rec­ti­vos, por­que mar­can la pon­de­ra­ción pa­ra ele­gir a las au­to­ri­da­des uni­per­so­na­les. Pue­de ser de tres for­mas: cin­co do­cen­tes, tres alum­nos, un gra­dua­do y un no do­cen­te; o seis do­cen­tes, tres alum­nos, dos no do­cen­tes y un gra­dua­do; o sie­te do­cen­tes, cua­tro alum­nos, dos no do­cen­tes y uno. Si hay más gen­te sur­ge la po­si­bi­li­dad de que es­tén re­pre­sen­ta­das las mi­no­rías por el sis­te­ma D'Hont. Y en el Su­pe­rior una op­ción es que co­mo los do­cen­tes y los es­tu­dian­tes re­pre­sen­tan a las fa­cul­ta­des, en el ca­so de los no do­cen­tes y los gra­dua­dos ha­ya uno por la ma­yo­ría y otro por la mi­no­ría.

¿Cuán­do va a lla­mar a asam­blea?

Hay que ter­mi­nar en es­te cua­tri­mes­tre. Y se de­be tra­tar el as­pec­to le­gal y el po­lí­ti­co, por­que eso ha mar­ca­do el re­sul­ta­do de la con­sul­ta. Es im­po­si­ble no dis­cu­tir la pon­de­ra­ción. Es­te mar­tes asu­me el nue­vo Con­se­jo Su­pe­rior y no­so­tros po­dría­mos pre­sen­tar el pro­yec­to pa­ra la si­guien­te se­sión. Nues­tra pro­pues­ta es vol­ver a co­mo era en el año '90, cuan­do re­gía el 50 por cien­to pa­ra los do­cen­tes. Así es hoy en uni­ver­si­da­des co­mo la UBA, Cór­do­ba, Ro­sa­rio, La Pam­pa y mu­chas otras. En una de­mo­cra­cia no pue­de ha­ber una ma­yo­ría ab­so­lu­ta. Es­to es po­lí­ti­co, no elec­to­ral.

¿Con­se­guir la re­for­ma es si­nó­ni­mo de su lan­za­mien­to por un nue­vo pe­rio­do?

Por ahí lle­go más can­sa­do que nun­ca y no ten­go po­si­bi­li­da­des de ha­cer más na­da (ri­sas). No sé, lo va­mos a ver. Ade­más del fu­tu­ro de la Uni­ver­si­dad, tam­bién uno tie­ne que pen­sar en su fa­mi­lia. Es­te ha si­do un pe­rio­do muy du­ro. Y te­ne­mos que ter­mi­nar mu­chas co­sas. Por ahí, di­go 'bue­no, has­ta acá lle­ga­mos'. Pe­ro, hay que ver…

¿Es­tá más le­jos del no que del sí?

No, no. Nos que­da un año y eso es mu­cho.

¿Es­tas elec­cio­nes le de­ja­ron los po­ro­tos su­fi­cien­tes o hay que se­guir jun­tan­do?

Hay que se­guir jun­tan­do. Si uno se va a pre­sen­tar de­be jun­tar to­dos los po­ro­tos.

¿Per­dió po­ro­tos de la ma­no de los es­tu­dian­tes in­de­pen­dien­tes en Exac­tas?

Los es­tu­dian­tes de­ben te­ner su iden­ti­dad pro­pia. Cuan­do tie­nen una de­pen­den­cia muy di­rec­ta de las con­duc­cio­nes pier­den es­pa­cios. Es pro­ba­ble que no ha­yan in­ter­pre­ta­do los cam­bios que se es­ta­ban dan­do en la fa­cul­tad de Exac­tas.

Tie­ne una con­trin­can­te de pe­so, co­mo es Gla­dis Mo­ri.

Nun­ca pen­sé en los con­trin­can­tes, ni si­quie­ra en la úl­ti­ma elec­ción con el es­pec­tro que con­for­mó la opo­si­ción, en el que pa­re­cía que es­ta­ban to­dos de un so­lo la­do. Y, sin em­bar­go, nos fue bien. Cuan­do uno se pre­sen­ta en un pro­yec­to po­lí­ti­co, de­be ha­cer­lo en fun­ción de una pro­pues­ta, no de los con­trin­can­tes. La elec­ción de rec­tor es un de­sa­fío y un or­gu­llo.

¿Có­mo la ve a Mo­ri can­di­da­ta?

Gla­dis es una per­so­na muy res­pon­sa­ble, ha tra­ba­ja­do en su fa­cul­tad. Pe­ro, el que eli­ge no soy yo si­no los vo­tan­tes. Y en una elec­ción se mi­de tam­bién lo po­lí­ti­co y los pro­yec­tos.

¿Por qué se alia­ron spa­dis­tas y can­te­ris­tas en Agro­no­mía?

Yo vo­to en In­ge­nie­ría y ahí no nos alia­mos.

¿Esa alian­za pue­de pros­pe­rar en el res­to de las fa­cul­ta­des?

No lo sé. En In­ge­nie­ría no pros­pe­ró. No­so­tros va­mos a se­guir tra­ba­jan­do con to­dos los sec­to­res co­mo has­ta aho­ra y va­mos a se­guir su­man­do gen­te de es­ta ma­ne­ra.

¿Por qué que­rría ser de nue­vo rec­tor?

La úl­ti­ma vez me pre­sen­té, apar­te del pro­yec­to po­lí­ti­co, por­que no me que­ría es­ca­par de lo que ha­bía pa­sa­do. Ha­bía que en­fren­tar­lo y so­lu­cio­nar­lo. Aho­ra es­tá en mar­cha la nue­va plan­ta pi­lo­to y el pro­ce­so de con­ci­lia­ción. Aho­ra si uno es can­di­da­to de­be de­ter­mi­nar cuál es la vi­sión pa­ra los pró­xi­mos años.

¿Cuán­do de­fi­ne su can­di­da­tu­ra?

Una vez que pa­se la asam­blea. Con to­do des­pe­ja­do, una épo­ca pru­den­cial es cer­ca de fin de año.

¿Qué que­dó por ha­cer?

Ver có­mo re­sol­ve­mos los as­pec­tos aca­dé­mi­cos. Es una deu­da de to­dos. Tie­ne que ver con dis­mi­nuir el des­gra­na­mien­to de los es­tu­dian­tes y tra­tar de im­ple­men­tar ban­das ho­ra­rias, aun­que sea pa­ra al­gu­nas ma­te­rias. Y hay que di­se­ñar es­cue­las, que per­mi­tan ca­rre­ras y tec­ni­ca­tu­ras, con un sis­te­ma me­nos rí­gi­do.

Comentá la nota