José Manuel de la Sota se mostró sorprendido por la respuesta de Abal Medina sobre la deuda de la Caja de Jubilaciones.
Con un tono a mitad de camino entre el enojo y la necesidad de controlarlo, De la Sota respondió con esas palabras a la consulta sobre el rechazo que por escrito envió al Senado el jefe de Gabinete respecto de un nuevo acuerdo de financiamiento a la Caja de Jubilaciones y a la negativa de la Casa Rosada a pagar la deuda de más de mil millones de pesos. “Quiero que me lo diga a mí en persona”, pidió el gobernador. Mientras esperaba para hablar en el seminario de Microsoft para líderes latinoamericanos, De la Sota recibió de este enviado la noticia sobre la respuesta de Abal Medina. Minutos después, desde Córdoba, su jefe de gabinete, Oscar González, le confirmaba el desaire de la Nación.
La sorpresa fue mayor porque durante la mañana, según aseguraron dos de sus acompañantes en la capital estadounidense, De la Sota había hablado con el titular de la Anses, Diego Bossio, a quien volvió a reclamarle por la deuda a la Caja. Y el funcionario, siempre según las mismas fuentes, le reiteró que dependía de una decisión política de la Presidenta. Por la tarde, De la Sota dijo a este diario: “Lo justo sería que el Gobierno nacional calcule cuánto tendría que gastar si Córdoba como otras provincias le hubiese transferido su sistema previsional. Y si hay una diferencia, la Provincia se hace cargo”. Recordó que acuerdos de financiamiento como los que ahora la Casa Rosada se niega a firmar, fueron establecidos con los presidentes Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y con la actual Presidenta.





Comentá la nota