De la Sota, entre el ajuste y el Boleto Educativo Gratuito

El gobernador exige austeridad a sus ministros. La excepción es el programa dirigido a estudiantes, docentes y trabajadores. La iniciativa costará más de 150 millones de pesos al año.
Su regreso al poder no fue en el contexto que soñó. José Manuel de la Sota aspira a que su nuevo mandato al frente de la Provincia se convierta en el trampolín a la candidatura presidencial, en 2015.

Sin embargo, en estos primeros 100 días de gestión tuvo que lidiar más con los recortes presupuestarios que lucirse con anuncios. La excepción es su iniciativa estrella: el Boleto Educativo Gratuito, que con algunos percances en su instrumentación, ya está en marcha y es el centro de atención y de desembolso de recursos de la tercera gestión delasotista.

El lunes 12 de diciembre, todos los ministros llegaron puntuales a la primera reunión del flamante gabinete. Los funcionarios tuvieron que esquivar obreros y sus lustrosos zapatos sufrieron el embate del polvillo de los trabajos de retoques finales del nuevo Centro Cívico.

Algunos ya venían cumpliendo funciones y otros se pusieron su mejor traje para estrenar el sillón alrededor de la mesa oval del amplio y minimalista despacho del gobernador.

Cuando De la Sota comenzó a hablar se acabaron las sonrisas. El nuevo mandatario hizo un breve pero crítico panorama del arranque de la gestión. Las palabras recortes, ajuste y austeridad, se repitieron en cada párrafo de su mensaje. “A fuerza de ser sincero, todos conocíamos que la realidad de la Provincia no era floreciente por los incumplimientos de la Nación, pero tampoco creíamos que la realidad fuera tan dura”, admitiría días después uno de los ministros debutantes (ENCUESTA: ¿Cómo califica los primeros 100 días de la actual gestión de José Manuel de la Sota?).

Críticas. Mañana, la tercera gestión delasotista cumplirá 100 días. En los primeros pasos de la gestión, el gobernador culpó a los incumplimientos de la Nación por la debilidad de las finanzas provinciales. Por lo bajo, sus hombres más cercanos también lanzaron dardos contra el antecesor y socio político de De la Sota: Juan Schiaretti.

Según los delasotistas puros, el ex mandatario debió “poner el freno” en la obra pública, luego de las elecciones provinciales del 7 de agosto. Le cuestionan haberse involucrado “demasiado” en los comicios municipales capitalinos, en los cuales la esposa de Schiaretti, Alejandra Vigo, fue candidata a viceintendenta.

En estos pocos más de tres meses de gobierno, por la estrechez de las arcas, De la Sota le dedicó todos los recursos a su programa más publicitado: el Boleto Educativo Gratuito, una de sus principales promesas de campaña.

Para esta iniciativa, sus funcionarios habían presupuestado un gasto de 49 millones de pesos para todo el año. Pero, ya admiten que serán más de 150 millones. Para este programa no hay ajuste que valga. Hubo problemas en su instrumentación y el gobernador ordenó que se atienda en algunos lugares las 24 horas, con el costo en personal que eso significa.

Por las dificultades financieras, en los próximos días recién se pondrá en marcha el Plan Primer Paso (PPP), un programa que ya le dio réditos a De la Sota en su anterior gestión. Serán 10 mil beneficiarios, con un subsidio de mil pesos por mes (en un primer momento se habló de 1.500). Es decir, un gasto de 10 millones de pesos mensuales.

Lo demás ha sido todo recortes y ajustes en estos 100 días de gestión. Con los proveedores y contratistas hay una abultada deuda de más de 500 millones de pesos, que en los últimos días se achicó, ante la amenaza de las empresas de paralizar algunas funciones del Estado.

Los créditos para viviendas (otra de las promesas electorales) se postergaron hasta mediados de año, por falta de recursos. Se pusieron en marcha algunas pocas obras, como el camino al aeropuerto o el nuevo archivo histórico, pero la mayoría ha sido postergada por falta de recursos.

En estos días, el gobernador dijo que habrá en breve anuncios de radicación de empresas, como ya ocurrió con la mejicana Bimbo.

Pero, por ahora, gran parte del programa de gobierno depende de un acuerdo con el Gobierno nacional.

La Provincia reclama una deuda de 1.900 millones, mientras que los K sólo escuchan. Por lo bajo, los delasotistas dicen que aguardarán hasta junio, caso contrario las arcas provinciales empezarán a crujir. Aunque nadie cree que la sangre llegue al río.

1.900 millones de pesos. Es lo que le reclama el gobernador José Manuel de la Sota a la Nación, por el acuerdo no cumplido con la Caja de Jubilaciones y por obras de infraestructura que se hizo cargo la Provincia. El mandatario provincial prioriza el acuerdo por el déficit de la Caja, que consume de las arcas provinciales alrededor de 133 millones de pesos mensuales.

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