En el Gobierno aseguran que el mandatario “no hará lo de Mestre”, que solicitó una reunión con Randazzo “para que no le den nada”. Afirman que se viene un recorte de contratados de Schiaretti.
En el interior del Gobierno delasotista hay expectativa de que la Presidenta convoque masivamente a los gobernadores para anunciar ayuda o programas financieros para las provincias.
En el caso de Córdoba, el flamante mandatario necesita cerrar un acuerdo de financiamiento por el déficit de la Caja de Jubilaciones y para ejecutar obra pública, además de estar pendiente el pago de alrededor de 1.700 millones que la Nación debió haber girado durante todo este año a la Provincia, y no lo hizo.
Aunque en la Gobernación consideran que la Presidenta llamaría colectivamente a los caciques provinciales, y aseguran no esperar una reunión bilateral con De la Sota, igual los tranquiliza el hecho de que la mandataria no se haya reunido a solas, al menos públicamente, con ningún gobernador.
“De la Sota no va a hacer lo de Mestre, que le fue a tocar la puerta a Randazzo para que éste no le dé nada”, expresaron fuentes del Centro Cívico, que consideran que el jefe de estado provincial “no puede” presentarse en la Casa Rosada para que tener un resultado negativo.
Para matizar la incógnita de la espera, el delasotismo aplica la teoría de los plazos. “Si le estamos diciendo a nuestros empleados públicos que esperen, que llevamos ocho días de asumidos, tenemos que reconocer que la Presidente también lleva ocho días de su nuevo gobierno”. Sin embargo, fuentes kirchneristas indicaron que el mandatario ya pidió varias veces ser recibido por las altas esferas del kirchnerismo.




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