A De la Sota y Aguad les asoman competidores internos

En el PJ podría haber internas: Accastello, Llaryora y Mondino están anotados, junto a De la Sota.

La disputa del Mundial de Fútbol abrirá un paréntesis inevitable en la carrera de las próximas elecciones. Y las primeras definiciones empezarán a conocerse recién cerca de fin de año. Aun así, los aprestos políticos de los principales partidos con miras a las elecciones de 2011 ya arrojan indicios sobre el escenario que viene.

Para la Provincia, aparecen en primera fila Luis Juez (Frente Cívico); José Manuel de la Sota (PJ) y Oscar Aguad (UCR), aunque sólo el primero tiene ya confirmada su postulación, ante la falta de rivales internos que puedan discutirle espacios. Aguad está sometido a los zamarreos que acostumbra la UCR, y De la Sota, que planea oficializar su candidatura a fines de julio, tendrá que sortear también un par de escollos.

De la Sota, decidido. Quienes lo escucharon en las últimas semanas, aseguran que en privado De la Sota “está decidido” a buscar una vuelta a la Casa de las Tejas. Al ex gobernador le preocupa el protagonismo que alcanzaron Juez y Aguad desde sus cargos en el Congreso nacional.

De la Sota ya tiene decidido comenzar a “caminar” la provincia como candidato peronista en la segunda quincena de julio, después de finalizado el Mundial de fútbol.

El ex gobernador está convencido de que debe lograr la unidad del PJ cordobés para tener chances de vencer en las urnas al radicalismo y al juecismo al mismo tiempo.

En ese sentido, les mandó a decir los otros precandidatos – los intendentes de Villa María, Eduardo Accastello, y de San Francisco, Martín Llaryora, y a Eduardo Mondino– que, si no hay acuerdo, está dispuesto a competir en una interna, pero con una condición: el que pierde ayuda al ganador para vencer en la general.

El talón de Aquiles del peronismo sigue siendo la ciudad de Córdoba. La única candidata a intendenta instalada es Olga Riutort, que genera un fuerte rechazo en la cúpula de la conducción del PJ provincial.

Hasta ahora, De la Sota no muestra su estrategia para superar este déficit. Algunos allegados dicen que dejará que cada precandidato se posicione y que una interna decida el aspirante a ir al Palacio 6 de Julio.

El ex gobernador ya movió algunas piezas. Se reunió con el intendente Daniel Giacomino para conocer su visión sobre la fecha de los comicios municipales. De la Sota no quiere saber nada con que se vote el mismo domingo para gobernador e intendente de Córdoba.

Para esa circunstancia, confía en los buenos contactos que tiene con el kirchnerismo para “convencer” a Giacomino de que despegue la elección municipal de la provincial. El ex gobernador pretende que el kirchnerismo se mantenga dentro del partido, ya sea por un acuerdo político o disputando la interna.

Calma, radicales. En la UCR tampoco corren aguas tranquilas. Hace un año, tras las elecciones legislativas emergieron claramente Ramón Mestre y Aguad como los más probables candidatos a intendente y gobernador, pero ahora los roces entre ambos se han potenciado.

Aguad ratifica su condición de aspirante y considera que la mejor forma de apuntalar esa pretensión es imprimirle un alto perfil a su jefatura del bloque de diputados nacionales. Pero los intendentes, y también Mestre, le achacan que se tiene que mover más en la provincia y mostrar cuadros técnicos, tal como el senador nacional está haciendo en Capital.

Mestre aguijonea a Aguad porque, según cuál sea el cronograma electoral de 2011, sus chances en la Capital pueden quedar condicionadas por la votación a gobernador, que a priori sería en julio y antes que la municipal. La hipótesis de un triunfo juecista o peronista en ese primer turno acotaría el margen de maniobra de Mestre y lo obligaría a redoblar esfuerzos.

Quizás por eso mismo el senador le pasó lustre a su vínculo con Juez. Aunque es muy difícil que ambos confluyan, la saludable relación que recuperaron hoy les permite especular y amagar frente a sus respectivos rivales.

Los “mensajes” internos de Mestre a Aguad tomaron cuerpo también con la nutrida agenda que en las últimas semanas lo mostró junto al ex jefe de la UCR Mario Negri, quien lo acompañó en la presentación de informes técnicos de la Fundación Ramón Mestre y luego le agendó contactos con intendentes de varias provincias.

Aunque sus acciones hoy no cotizan muy alto, Negri mandó decir en un par de ocasiones que quiere dar pelea por la candidatura a gobernador y que no está dispuesto a allanarle ese camino a Aguad.

También hacen su juego los intendentes, que reclaman un partido movilizado porque imaginan a uno de ellos como postulante a vicegobernador. Como ocurrió ya en 2007, tienen una carta brava por jugar, como es la fijación de las fechas de elecciones municipales: si la oferta del partido les cierra, podrían unificar el calendario y potenciar a la UCR; si no es así, ¿anticiparán sus convocatorias locales para despegarse de la elección provincial?

Por último, en la Capital, Mestre tampoco tiene despejada su postulación. El concejal Mario Rey se plantó como para exigir internas y el jueves lanzó sus equipos técnicos y comando de campaña. “No bajo mi candidatura a intendente por nada del mundo”, señaló.

Comentá la nota