Ni las sospechas de corrupción frenan la buena imagen de Lula

Desde Brasilia

Los escándalos judiciales parecen no hacer mella en la imagen del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, que, en caso de querer, podría volver a la presidencia de Brasil. Según un sondeo difundido ayer, el ex mandatario es el favorito de cara a las elecciones de 2014, con el 73,4% de las intenciones de voto.

En tanto, la aprobación de la presidenta Dilma Rousseff subió al 75,7%, según difundió la tradicional encuesta de Sensus, divulgada por la Confederación Nacional de Transporte (CNT).

Así, la popularidad personal de la presidenta subió en julio a 75,7%, contra el 70% que había tenido en agosto de 2011. Por su parte, la aprobación del gobierno en general fue de 56,6% y apenas el 7% juzgó negativamente al gobierno del Partido de los Trabajadores (PT).

Si bien Lula insistió el jueves en que no se presentará a las elecciones de 2014, en el electorado prevalece el favoritismo del presidente más popular de la historia que gobernó entre 2003 y 2010 e impulsó a su sucesora al Palacio del Planalto.

Aunque este jueves comenzó en la Corte Suprema el juicio contra ex dirigentes del PT integrantes del gobierno Lula acusados de pagar sobornos a parlamentarios, la imagen de los dos principales dirigentes del oficialismo sigue en alza. El caso del “mensalao”, un escándalo surgido en 2005 y que involucra a tres ex ministros y 35 dirigentes, atrajo la atención de la prensa de todo el país.

Tanto Lula como Rousseff son los favoritos para las elecciones de 2014. El ex mandatario dijo que trabajará por la reelección de Rousseff. Según Sensus, la primera presidenta mujer de Brasil sería reelecta con el 59% de los votos contra 14,8% del senador Aecio Neves, caudillo en Minas Gerais del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña y nieto del ex presidente electo Tancredo Neves.

En tercer lugar aparece el socialista y aliado a Rousseff, Eduardo Campos, gobernador de Pernambuco, con el 6,5% de intención de votos.

Cuando a los 2 mil entrevistados por Sensus en 134 municipios de las cinco regiones del país se les cambió el nombre de Dilma por el de Lula, el ex presidente estiró la ventaja en los sondeos frente a sus eventuales competidores. Lula tendría el 73,4% de los votos, contra el 15,2 de Neves, del partido del ex presidente Fernando Henrique Cardoso.

Ante el “juicio del siglo”, como los grandes medios llamaron al proceso que el Superior Tribunal Federal (STF) inició a dirigentes del PT, Lula le bajó el tono y aseguró que no miraría el proceso por televisión. “Tengo otras cosas para hacer más interesantes que eso. Los que tienen que seguir el juicio son los abogados. Pero yo tengo que trabajar”, dijo el ex mandatario sobre el proceso que se extenderá por un mes y pondrá en el banquillo de los acusados a ex miembros claves de su gobierno.

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