Sospechan que a Sofía Viale la “mueven” de un lugar a otro

Sospechan que a Sofía Viale la “mueven” de un lugar a otro
Los perros rastreadores marcaron en la tarde noche de ayer un vivienda del barrio Don Bosco, donde vive una amiga de Sofía de 13 años de edad, que fue trasladada a Tribunales y al cierre de esta edición los pesquisas trataban de sumar información.
El dato sorprendió porque el personal especializado en rastrillaje ya había pasado por el lugar un día antes, sin que los animales dieran señales, pero ayer fueron directos y desesperados hasta la habitación de la menor.

Se cree que Sofía Viale puede haber pasado la noche en la casa de barrio ubicada en calle 34 entre 111 y 113, y por tal razón, los investigadores mantienen sospechas sobre la posibilidad que la menor de 12 años esté siendo “movida” de una casa a otra, probablemente en complicidad con un grupo de menores, algunos de ellos en conflicto con la ley.

Mientras tanto la madre de Sofía, Noemí Ampudia, sumó el lunes un poco más confusión al indicar por radio que su hija “podría estar con una amiga”, pero la Justicia evaluó los datos y descartó la existencia de datos certeros al respecto.

Ayer a la mañana la mamá de Sofía, desde su casa y por una radio, dijo que tenía algunos datos por mensajes de texto que indicaban que su hija podía estar “junto a una amiga”. A los cinco minutos tenía en su puerta a personal policial que trabaja en el caso, para trasladarla de inmediato a Tribunales. Lo mismo que ocurrió con su padre, quien fue contactado telefónicamente mientras estaba en el estudio de una radio en otra entrevista.

Noemí Ampudia tiró en una entrevista datos que supuestamente había logrado durante el fin de semana, pero lo llamativo fue que los hiciera público antes de proporcionárselos a los investigadores, quienes se sorprendieron por la actitud de la madre de la menor.

Los investigadores a esta altura ya no ocultan que la hipótesis más firme sobre los motivos de la desaparición de la niña, guarda estrecha relación con conflictos familiares. Los pesquisas se aventuran en tal sentido a descartar la posibilidad de un secuestro, considerándose que la jovencita pudiera estar escondida y resistiéndose a regresar a su hogar.

Casa marcada

Pasadas las 19 horas de ayer los perros entrenados para rescate marcaron una casa del barrio Don Bosco, ubicada a mitad de la calle 34 entre 111 y 113. Lo llamativo es que la policía ya había entrevistado a los padres y las niñas que allí viven en al menos tres oportunidades, y el pasado domingo, rastrillaron la misma cuadra con los perros sin que advirtieran ningún rastro.

Ayer, los uniformados y el equipo de búsqueda volvieron al lugar con los animales y estos marcaron “con desesperación” el inmueble que el día anterior no habían advertido. Los dueños de casa hicieron pasar a los investigadores y los perros fueron directo a la habitación de la menor de 13 años, que se comunica a la calle por una ventana.

Ante la evidencia del rastro, la policía sospecha que Sofía podría haber pasado la noche en esa casa.

La menor de 13 años que vive allí, según indicaron fuentes presenciales, ante la presencia de los investigadores “se puso nerviosa y reticente a ofrecer información”, por lo que los fiscales decidieron su traslado a Tribunales, donde al cierre de esta edición trataban de obtener una declaración.

Allegados a la familia del barrio Don Bosco admitieron la posibilidad que la niña que anoche no quería hablar, pudiera estar amenazada por otros jovencitos que también estarían en contacto con la niña desaparecida.

El inmueble del barrio Don Bosco sería el único donde los canes marcaron rastros de Sofía, ya que las prendas secuestradas el fin de semana en una casa del barrio Ranqueles, luego fueron descartadas como propias de la niña desaparecida cuando fueron puestas al alcance de los mismos perros.

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