Sorpresivo homenaje y vacío político en el Concejo Deliberante

El Concejo Deliberante debatió intensamente ayer la cuestión vinculada a la permanencia o no del monumento al combate de Manchalá, erigido en 1978 por el gobierno militar en la zona de los cuarteles sobre avenida Arenales de esta capital, con al finalidad de recordar el enfrentamiento entre efectivos del Ejército Argentino y una formación del ERP, a fines de mayo de 1975, en las cercanías de la localidad tucumana de Famaillá.
La decisión del Concejo Deliberante de solicitar la demolición del monumento, aprobada en sesiones anteriores a instancias del concejal Martín Avila (Memoria y Movilización) generó en su momento no sólo un intenso debate en el recinto, sino una severa controversia pública entre quienes sostienen que el monumento recuerda una acción heroica del Ejército nacional y sus soldados conscriptos, y quienes sostienen que por el contrario es una alegoría a la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983.

La discusión se reeditó ayer en el Concejo en dos tramos de la sesión. Una en el tramo de los homenajes, después que se fue la hermana Marta Pelloni, a quien se le entregó una plaqueta en reconocimiento por su tarea al frente de la ONG Red Nacional Infancia Robada. Apenas se retiró Pelloni del recinto el concejal Carlos Zapata (Salta Somos Todos) pidió a sus pares recibir en ese momento a dos ex soldados conscriptos salteños que combatieron en Manchalá para saludarlos a modo de homenaje.

Solicitó un cuarto intermedio para la recepción, que fue aceptado y cuando pidió al resto del cuerpo que lo acompañe a recibirlos se sumaron nada más los concejales Pérez Estrada, Aroldo Tonini, Angela Di Bez y Zulma Pedraza. Se produjo una situación de extrema incomodidad. Mientras en el recinto cinco concejales dialogaban con los ex combatientes, el resto de los concejales permanecía en el patio interno. Cuando se reanudó la sesión Zapata recibió durísimos calificativos por su actitud. Gabriela Cerrano dijo que lo de Zapata fue anti democrático y repudiable. Pérez Estrada dijo que lo único que se hizo fue recibir a ciudadanos salteños y que no se introdujo ningún debate. César Alvarez (FPV) dijo que “esto no fue un episodio común, atribuyó a Estrada de publicar cartas de lectores escudado en un anónimo para acusar a quienes resolvieron pedir la remoción del monumento. Criticó la forma de proceder en el homenaje y dijo: “Esto no se hace”. Martín Poma (BPPV) habló de una “maniobra vil”. Tonini respondió aludiendo a su trayectoria pública y dijo que “sólo defendemos a los soldados de Manchalá”. Socorro Villamayor pidió disculpas a los soldados, que también fueron víctimas y criticó el procedimiento de no acordar en comisión el homenaje. Silvina Abilés (Lealtad Popular) se pronunció en igual sentido. Zapata se defendió por último, dijo que el homenaje no tenía por objeto defender el monumento, pidió disculpas y solicitó continuar con la sesión. Angela Di Bez presidenta del bloque de Zapata dijo desconocer la iniciativa de su compañero de bancada, consideró que había sido algo espontáneo, del momento.

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