Las sorprendentes contradicciones de la legisladora Myriam Martínez

La legisladora provincial Myriam Martínez es uno de los símbolos de las grandes contradicciones políticas que tiene Tierra del Fuego.
Después de haber sido una funcionaria, de primera línea, del Gobierno de Carlos Manfredotti ahora, ya en las huestes del Kirchnerismo aseguró “el FPV trabaja para estar a la altura de lo que el pueblo necesita”, sin embargo años atrás fue en contra de lo que la gente necesitaba tal como lo remarcó el propio Secretario General de la UOM, Oscar Martínez al recordar “que enfrentamos al Manfredotismo”. En aquella oportunidad, Myriam Martínez también era el manfredotismo.

La presidenta del bloque del Frente para la Victoria, legisladora Myriam Martínez participó de la movilización que realizó la Unión Obrera Metalúrgica de Río Grande para rechazar la tarfaria impulsada por la gestión de Ríos.

Rápida para intentar sacar rédito político de un sector que le es, circustancialmente afín, la legisladora ponderó la movilización y remarcó las bondades del Frente para la Victoria entendiendo que el partido de la presidenta “esta a la altura de lo que necesita el pueblo”.

La expresión de la parlamentaria es escandalosamente contradictoria dado que en su pasado reciente, hace apenas 10 años, era una ferviente Menemista; funcionaria e integrante del círculo cernano del Gobernador Carlos Manfredtti cuyo Gobierno tuvo la peor de de las relaciones con la clase trabajadora.

Incluso ayer mismo, el propio Secretario general de la UOM recordó la “lucha contra el manfredotismo, y el menemismo” de los que la legisladora era una ferviente seguidora. Pero los tiempos cambian de aquella odiosa impopularidad cosechada de la mano de los recortes salariales a esta forzada popularidad a costa de la lucha de los trabajadores.

Lo más irrisorio es que la legisladora aseguró que “cada uno se haga cargo de lo que hace”. Por eso hay que preguntarse ¿ No será necesario también hacerse cargo de su pasado? Como es posible que se cambie tanto la forma de pensar en tan poco tiempo? ¿Son convicciones, o es oportunismo?

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