La sorprendente nueva vida de una ex diputada mendocina del kirchnerismo

Patricia Fadel pasó de ser vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Nación a convertirse en la coordinadora general de la Fiesta de la Vendimia y el Festival de la Tonada de Tunuyán. El plan político.
Supo ser una figura clave del kirchnerismo en el Congreso Nacional a lo largo de ocho años. Hasta que cayó sin atenuantes, se dice, por entrar en cortocircuito con Cristina respecto de una de sus últimas banderas política: la sanción de la ley de matrimonio gay.

La histórica dirigente del sector azul del justicialismo Patricia Fadel volvió entonces a su departamento, Tunuyán, el lugar que asegura nunca haber dejado, a pesar de su agitada vida en Buenos Aires. No abandonó, por supuesto, la militancia política: gracias a sus servicios, el peronista azul Martín Aveiro le ganó las elecciones al radical Eduardo Giner y se convirtió en el nuevo intendente.

Es indudable ahora el peso de Fadel en las decisiones del municipio del Valle de Uco. Su caso es idéntico al de Alejandro Cazabán en Luján, que no tiene cargo pero ejerce poder allí. Aunque lo más interesante del caso en este momento es el rol asumido por aquella batalladora de las sesiones parlamentarias y las reuniones de comisiones.

Fadel reconoció a diario El Sol que su nueva ocupación es la coordinación general de la Fiesta de la Vendimia (que se realiza esta noche) y el convocante Festival de la Tonada de Tunuyán, principales atracciones de la provincia desde hoy hasta el fin de semana, salvo por la presentación de Calle 13 el domingo, precisamente en Luján.

Supervisora. Sin vueltas, la ex vicepresidenta de la Cámara de Diputados de la Nación señaló que por estas horas "supervisa todo" en las fiestas tunuyaninas: desde lo artístico (incluso revisa los guiones) hasta la seguridad.

Y no se arrepiente de haberse ocupado de algo muy distinto a lo que hacía: "En Buenos Aires venía con un estrés muy alto, necesitaba este cambio. Aquí comparto el tiempo entre la fiesta y la cosecha en mi finca".

Metida de lleno en su nuevo rol, prometió para esta noche una Fiesta de la Vendimia muy diferente a las que hicieron en tiempos de radicalismo. "Hemos vuelto a lo tradicional, ya que la Fiesta se había transformado en una puesta de teatro", analizó.

Cada una de las personas implicadas en la Tonada pueden dar fe de su incidencia: Fadel controla todo, incluso el desempeño de aquellos empleados municipales que sobrevivieron al cambio de signo político y que, sospechados de militancia radical, están en la mira de la nueva dama fuerte del departamento.

Evento político. No resulta sorprendente la presencia de Fadel en las fiestas de Tunuyán. El evento es multitudinario y a su vez es el único momento del año en que el departamento adquiere protagonismo a nivel provincial y nacional.

Por ello, no sólo en términos artísticos es importante lo que se viene, sino también en materia política.

Los radicales, en tiempos de Giner, convirtieron las carpas ubicadas atrás del escenario del predio del anfiteatro municipal (ubicado junto al río Tunuyán) en sitios perfectos para la realización de reuniones políticas. Muchas decisiones internas de los últimos tiempos se cocinaron allí, entre porciones de chivo y tragos de vino.

Lo que nunca tuvo la Tonada en la última etapa de la era radical fue ayuda económica del Estado provincial, gobernado por el peronista Celso Jaque. Pero por supuesto que eso cambió ahora: Fadel indicó que este año hubo subsidio de la provincia e incluso apoyo del Gobierno Nacional para la contratación de artistas.

La ex legisladora nacional seguramente continuará ayudando al intendente Aveiro después de que el domingo se apaguen las luces en el escenario. Es que, según sus palabras, Aveiro tiene una misión difícil por delante pues Giner "dejó un fuerte déficit en el municipio: 9 millones de pesos en gastos corrientes de un presupuesto general de 54 millones".

A Fadel no puede irle mal en esta cruzada. El intento de resurgimiento político del sector azul, comandado a nivel nacional por el legendario Chueco Mazzón, depende en buena medida de la gestión que hará Aveiro, que es una "figura joven" de los azules.

La gran pregunta es cuál será el límite para el ejercicio del poder de un animal político como Fadel, que sin embargo no ha sido la persona elegida por el pueblo para gobernar.

Patricia trata de despejar dudas al respecto: "Estoy bajo la órbita de él (por Martín Aveiro). Tiene ideas que sorprenden y eso debe ser porque es joven".

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