El ministro de Derechos Humanos Edmundo Soria Vieta pidió que no se interfiera con el accionar de la Justicia Misionera, que imputó por “abandono de persona agravado” a la mujer de 37 años, analfabeta y madre de 12 hijos, tras la muerte de su hija Carolina Ayala. A pesar de que está comprobado que Ovando y sus hijos vivían sin asistencia del Estado para suplir sus necesidades básicas, Soria Vieta, consideró que no estamos en presencia de un caso de “criminalización de la pobreza”
El funcionario responsable del programa Hambre Cero consideró que no se está en presencia de un caso de “criminalización de la pobreza”, como ha sido denunciado por diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos y destacados juristas de todo el país, como los integrantes de la Defensoría General de la Nación. Para Soria Vieta, la mujer de 37 años detenida desde Abril del 2011, pudo haber asistido y evitado la muerte de su hija Carolina Ayala, de 3 años de edad. “Ser pobre no significa que no puedas o debas cuidar a tus hijos, ni que cuando cometas un delito no vayas preso”, sostuvo el funcionario, opinando claramente en contra del sobreseimiento de Ovando. Es decir, no siguiendo su propio consejo de no “interferir, prejuzgar (o) presionar” a la Justicia en este caso.
De acuerdo con el ministro, el Estado misionero no desatendió a Ovando y sus hijos, porque la mujer se fue muy joven al Paraguay y en consecuencia, no se pudo brindarle educación y asistencia. Ovando es analfabeta y todos sus hijos permanecían indocumentados al momento en que murió la niña. Por otra parte, informes periciales dan cuenta del contexto de profunda exclusión en el que vivían: sin la provisión de alimentos asegurada, sin servicios elementales, sin subsidios estatales y con una deficiente asistencia sanitaria. De hecho, se desconoce la causa de muerte de Carolina, que se produjo mientras María la llevaba al hospital. Ovando tenía una hija de 2 meses al momento del deceso de Carolina y trabajaba picando piedras en una cantera cercana a su vivienda en Puerto Mado (departamento de Eldorado)
“Acá nadie parece preocuparse por los derechos de los chicos, que son superiores a los de los adultos o sus padres. Los derechos de los chicos que están vivos y los derechos que Carolina no podrá ejercer”, dijo Soria Vieta según n6, sin referirse a la situación previa de la familia Ovando, que derivó en la muerte de la niña. Cabe recordar que el abogado de la detenida, Eduardo Paredes destacó que esta familia vivía en un contexto “medieval” y que no corresponde la calificación “abandono de persona agravado” por ese contexto sumamente limitante. Además, Paredes remarcó que la actitud de Ovando de llevar a su hija al hospital no se condice con la acusación de “abandono”. En igual sentido se expresaron los miembros de la Comisión de Cuestiones de Género de la Defensoría General de la Nación, quienes puntualizaron que en este caso no sólo se evitó investigar responsabilidades estatales sino que además, se violó el derecho a juicio justo en base a un criterio sexista en la imputación. Es decir, se la imputó exclusivamente a Ovando, exonerando a su pareja, un hombre que la golpeaba a ella y a sus hijos.
El Debate Oral comenzará el próximo lunes y se espera un proceso de no menos de una o dos semanas. Desde la Defensoría General de la Nación advirtieron en el tercer Amicus Curiae presentado ante el Tribunal Penal de Eldorado, que en caso de ser condenada Ovando, el estado argentino será denunciado ante tribunales internacionales. Aunque esta sería una instancia ulterior a una eventual apelación ante la Corte Suprema de Justicia, que, según el Dr. Paredes, ordenará el sobreseimiento y la liberación de la mujer. Los Amicus Curiae presentados enfatizan la necesidad de investigar las responsabilidades del estado provincial y municipal en este caso, en el que no se garantizó la asistencia adecuada al grupo familiar de la niña fallecida. Asimismo, el Dr. Paredes explicó días atrás en una entrevista a M4, que la imputación penal oscurece y encubre, las responsabilidades institucionales de esta muerte vinculada al analfabetismo, la exclusión y la desnutrición.
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