Carlos Soria junto a una emocionada Chiche Costa.El gobernador electo festejó el triunfo de Omar Goye en Bariloche, y en diálogo con El Cordillerano evocó con alegría recuerdos del pasado en Bariloche.
“Tengo el mejor de los recuerdos de esta ciudad. Fui al colegio de Priebke (Primo Capraro), otro mensaje para Verbitsky”, dijo entre risas, sin poder dejar de mandarle otra respuesta al periodista de Página 12 que el día de las elecciones provinciales publicó una dura nota en su contra.
Recordó que llegó a la ciudad de chico, después del golpe del 55. “Vine con mi familia, que debió emigrar de la provincia de Buenos Aires y recalar con unos tíos acá en Bariloche. Esto me dio por esta ciudad un cariño imborrable, no sólo porque ante el plan Conintes protegió a mi familia, sino porque acá tuve la primera infancia y la adolescencia. Es la ciudad más bonita de todas, la que uno más recuerda”, repasó.
Llegó el jueves para acompañar las últimas horas de la campaña de Omar Goye, participó de caminatas y reuniones, y festejó. “Nos fue muy bien, siempre tuve mucha suerte en Bariloche”, afirmó.
Recordó las elecciones de 1987, cuando fue consagrado diputado nacional, al mismo tiempo que Chiche Costa fue intendenta: “gané por más de 3.500 votos”, dijo, y agregó que “el domingo, los votos del PJ y el FG fueron casi los mismos de la elección anterior, del 51 por ciento”.
En función de su cariño por Bariloche prometió “una consideración especial” para la ciudad. “Vamos a estar permanentemente atendiendo a la problemática de Bariloche, que es muy, pero muy compleja. Esta ceniza viene para durar, no pasar volando rápidamente. Nos va a dar muchísimos dolores de cabeza en lo económico, lo social, y estaremos muy atentos a esta problemática en la provincia, con gestiones importantes ante Nación”, sostuvo.
Dijo que busca “mitigar dolor, hartazgo, cansancio, la bronca que existe en Bariloche. Quien vino a invertir y trajo sus ahorros e hizo un gran hotel, una residencia, y ahora no hay turistas, no hay conectividad aérea… eso nos pone a todos de mal humor. Vamos a ver cómo con Nación, entendiendo la problemática, encontramos soluciones”.
Agregó que Bariloche necesita renovar y ampliar toda su infraestructura, pensando en que “en la próxima década ingresarán acá dos millones y medio de turistas extranjeros. Hoy no podemos recibirlos, pero si aún fueran otras las condiciones tendríamos problemas de energía eléctrica, cloacas, infraestructura básica. Se trata de turismo de alto poder adquisitivo y Bariloche no está a su altura aún. Hay que pensar que el volcán va a pasar y volveremos a tener un clima espectacular. En cuatro o cinco años esto pasa a ser un vergel”.
Repitió su intención de nombrar a dos ministros vinculados con Bariloche. “Uno será el de Turismo y otro de Desarrollo Social, porque me preocupa mucho la cuestión social de Bariloche, diferente de cualquier otra de la provincia. Creció en forma desproporcionada y desarticulada. El migrante interno de la Línea Sur vive una problemática especial, con pocos recursos”.


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