Patricia Soria, la enfermera que recomendó a Marita Verón ir a la Maternidad, lugar al que se dirigía el día que desapareció, aseguró que la relación entre Susana Trimarco y su yerno, David Catalán, "no era buena".
Patricia Soria, la enfermera que recomendó a Marita Verón ir a la Maternidad, lugar al que se dirigía el día que desapareció, aseguró que la relación entre Susana Trimarco y su yerno, David Catalán, "no era buena".
Soria, quien aclaró que nunca trabajó en la Maternidad y que cumplía tareas de enfermera en un sanatorio privado, reconoció el vínculo con Marita Verón pero aclaró que "no había amistad, sólo una buena relación de vecinos".
"Ella vivía a un departamento del mío y siempre me pedía que le consiguiera muestras gratis de pastillas anticonceptivas y preservativos", indicó.
"Una vez llegó a decirme que su madre no tenía que saber que ella tenía relaciones con su pareja (David Catalán) porque, en confesión de mujeres, me reveló que Trimarco la iba a matar si quedaba otra vez embarazada", señaló
También contó que la madre de Marita dijo que Catalán era "vago, delincuente y sinvergüenza" cuando fue a contarle que se llevaba a su hija a vivir con ella en la casa de la calle Thames y no pensaba dejarle el departamento a su yerno.
Soria relató que "a veces" atendía a Micaela, la hija de Marita, porque la niña tenía problemas de salud y necesita que le coloquen inyecciones y le hicieran nebulizaciones.
También dijo que llegó a prestarle dinero -"me pedía 5 o 10 pesos en algunas ocasiones"- porque la madre de Marita, a quien "en esa época conocía como Marilyn, no como Susana Trimarco", le enviaba mercadería pero no plata.
"A mí no me consta que (Marita) haya desaparecido", indicó Soria, quien contó detalles de la visita de la joven a la Maternidad.
"Ella me pidió que le consiga un DIU cuando le comenté que había un plan nacional que los repartía", recordó.
"En esa época yo estaba operada y le recomendé que busque en la Maternidad a Miguel Ardiles, porque él iba a hacer gestiones para que la atiendan sin tener que hacer cola desde muy temprano ni pagar el bono que se pedía", agregó.
De todos modos, aclaró que no sabía cuando iba a ir a la Maternidad y que se enteró de su desaparición por los medios de prensa y porque la Policía fue a buscarla.
Al responder el interrogatoria de los abogados, Soria señaló "no me consta" cuando le preguntaron si Marita ejercía la prostitución y aclaró que la relación con Catalán, su pareja, "era normal".
"Parecía una pareja feliz, al menos eso es lo que demostraban", indicó.
Una imputada por la desaparición de Marita Verón acusó a Trimarco de “comprar testigos”
Daniela Milheim, una de las imputadas en el juicio por la desaparición de Marita Verón, sostuvo que Susana Trimarco "no encontrará a su hija comprando el testimonio de testigos" y aseguró que tiene "todas las pruebas documentadas" para demostrar su inocencia.
Milheim pidió este jueves ampliar su testimonio en el juicio donde se busca determinar si Marita fue secuestrada por una red de trata en 2002, y aclaró que nunca conoció a Patricia Soria, la enfermera que habría recomendado a la joven ir a la Maternidad para hacerse unos estudios el día que desapareció.
"Necesito que la señora Trimarco entienda que comprando testigos no va a encontrar a su hija", indicó Milheim, quien explicó que "estoy sentada aquí por las declaraciones de Fátima Mansilla, una chica desequilibrada emocionalmente".
"Fátima Mansilla deberá pagar por su mentiras y nunca entendí por qué hizo esto", insistió la imputada.
Según el testimonio de Milheim, Mansilla es ayudada económicamente por Trimarco y recordó que fue a vivir con su vecina Ana Lía Arias de Ledesma cuando se marchó de su casa.
En esa ocasión intentó conectar a la hija de Arias, que tenía sólo 17 años, con un proxeneta, pero la joven no aceptó su propuesta.
El "Chenga" Gómez negó tener un hijo con "Marita".
José "Chenga" Gómez, uno de los 13 imputados en el juicio por la desaparición de Marita Verón, se declaró inocente y negó haber tenido un hijo con la joven, que desapareció víctima de una red de trata en 2002.
"Es imposible tener un hijo con una persona a la que no ví nunca en mi vida", señaló Gómez tras hablar por primera vez ante el tribunal tucumano, algo que había rechazado en el inicio del juicio.
Con tono pausado, el imputado dijo estar preparado para responder a las acusaciones y rechazó las afirmaciones de Susana Trimarco, quien en las jornadas anteriores sostuvo que Marita Verón tuvo un hijo producto de una violación por parte de Gómez.
"Vine a buscar la verdad, pero ante la sociedad dejaron entender que somos unos monstruos y me duele cuando hablan de la mafia de los Gómez", indicó.
"Los Gómez somos mi hermano y yo, nadie más, y no somos mafiosos", dijo el acusado.
"Chenga" admitió que él y su hermano tuvieron "una vida muy difícil", pero aclaró que "no estoy arrepentido de ser hijo de Liliana (Irma) Medina", también imputada en la causa por la desaparición de Marita Verón.
"Al contrario -señaló-, me siento orgulloso de la forma en que mi madre me crío más allá de su decisión, errónea o no, de vender su cuerpo para poder sustentar lo que nosotros necesitábamos".
Gómez, su hermano y su madre están acusados de administrar un local en La Rioja, donde supuestamente fue llevada Marita Verón para ser obligada a ejercer la prostitución.
Trimarco afirmó que "Chenga" decidió que Marita sea su mujer, la violó y como consecuencia de eso nació un hijo cuyo paradero se desconoce.
Según Gómez, su madre "pensaba darnos algo mejor", y recordó que cuando fueron a La Rioja trabajaba en casas de familias, pero con lo que ganaba no le alcanzaba.
"Ahora escucho que se habla de violación, de maltrato, que somos unos delincuentes. Sólo les pido que averigüen en todo el país si yo tengo un frondoso prontuario como se dijo", indicó.
Durante su relato, Gómez resaltó que "sólo se escuchan dichos mentirosos de esas mujeres porque no soy un golpeador ni un mafioso y tampoco conocía ni a los Ale, ni a Rivero ni a Andrada".
"Chenga" contó que sus hijos no quieren ir a la escuela por la situación que está viviendo y admitió que "me cuesta decirles que bajen la cabeza y vayan", aunque se mostró convencido de que "voy a demostrar que no soy la persona que dicen".
Hasta ahora, Gómez, uno de los principales protagonistas en la historia de la desaparición de Marita Verón, se había negado a hablar antes los jueces y sólo había realizado declaraciones a la prensa.
Sin embargo, esta mañana decidió modificar su postura luego de escuchar el testimonio de Trimarco, quien declaró durante cinco jornada contando detalles de la búsqueda de Marita durante 10 años.
"Ojalá mi madre hubiese tenido las mismas oportunidades que tuvo la señora Trimarco", indicó Gómez y aseguró que sería incapaz de hacerle daño a una mujer porque "cuando veo a una persona que se prostituye, la veo a mi madre".
Al cuestionar las palabras de Trimarco, Gómez indicó: "yo tampoco tuve las mismas oportunidades en la vida, pero eso no me hace mejor ni peor que ella. Tampoco me hace delincuente".
La jornada, la última de la semana, comenzó con declaraciones de Daniela Milheim, otra de las imputadas en la causa, quien pidió ampliar su testimonio para negar su vínculo con Patricia Sosa, versión que hizo pública Trimarco al exponer ante el tribunal.
Precisamente Sosa y Miguel Angel Ardiles serán los testigos que declararán hoy durante la nueva jornada del juicio oral que se desarrolla en los tribunales locales.
Sosa es la enfermera que, según Trimarco, le insistió a Marita para que se haga unos estudios y se coloque un DIU en la Maternidad de la capital tucumana.
Marita desapareció cuando iba a la Maternidad a realizarse los estudios, el 3 de abril de 2002.
Ardiles, por su parte, era la persona que debía buscar a Marita ya que según Sosa era su jefe, pero posteriormente se comprobó que era personal de limpieza y dirigente gremial.
Con ellos se iniciará una larga ronda de declaraciones de testigos que se calculan en alrededor de 160 personas.
Mientras declaraba Gómez, Víctor Rivero, imputado en la causa, sufrió una descompensación en la sala y tuvo que ser atendido por personal médico.
Unos minutos después se recuperó, pero se decidió que siga la audiencia en una sala adyacente.

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