Soria quiere achicar un 30% la planta política

Soria quiere achicar un 30% la planta política
El mandatario admite que en cada conversación con un potencial funcionario las bajas remuneraciones aparecen como condicionante.
Por eso ratifica que habrá una equiparación de los sueldos con los demás poderes y asegura que se financiará con la reducción de los cargos políticos, que serían 640. Los nombres del equipo serán anunciados el 17, aunque la mayoría de los ministerios ya tiene responsable definido. Gobierno, la principal duda.

Carlos Soria asumirá el gobierno provincial en algo más de un mes. La conformación del gabinete está en marcha, con designaciones cerradas pero otros cargos aún no tienen resoluciones.

Un tema excluyente aparece en cada una de las conversaciones con potenciales ministros y secretarios: las remuneraciones.

Nadie acepta dejar sus ingresos en el ámbito privado para recibir los magros sueldos en blanco del Ejecutivo provincial.

Por eso el gobernador electo garantiza un incremento, por ley, para equiparar haberes con otros poderes del Estado.

Y ayer –en diálogo con "Río Negro"– aseguró que esa jerarquización no implicará mayores costos, porque piensa gobernar con un 30% menos de funcionarios que la actual administración.

El mandatario electo estimó en unos 640 los cargos políticos de la gestión de Miguel Saiz, incluyendo el Ejecutivo y empresas públicas.

Además de esa definición, Soria confirmó que el anuncio de la primera línea del gabinete será el próximo 17, cuando en Viedma se entreguen los diplomas a las autoridades electas el 25 de septiembre.

Los nombramientos iniciales serán reducidos y luego se completará el organigrama con la nueva estructura ministerial, que se cumplirá a principios del año próximo después de un exhaustivo análisis de nombres para los principales cargos.

Si bien quedan varios casilleros vacíos, está confirmado que no habrá legisladores electos en el Ejecutivo. Del primero que prescindió el futuro mandatario fue de Carlos Peralta, que inicialmente figuraba –como Pedro Pesatti– para el esquema del Poder Ejecutivo. Hoy el legislador colabora y gestiona con la creación de ese equipo, pero Soria además le reservó la importante misión de alinear el futuro bloque, con 30 legisladores y multiplicidad de vertientes internas.

El repaso de nombres muestra que, para los primeros pasos en Viedma, Soria recurrió inicialmente al círculo de actuales colaboradores.

Así fue como concentró su congregación de confianza en Alejandro Palmieri (Hacienda), Del Valle (Obras Públicas), Juan Huentelaf (Horizonte, con supervisión general) y, entre otros, Julián Goinhex (Comunicación).

También asignó espacios a aliados del proceso electoral, como el viedmense Hugo Lastra (Secretaría General) y el barilochense Jorge Vallaza (Desarrollo Social). Confirmó al médico Norberto Delfino frente a otras opciones para el Ministerio de Salud.

Gobierno y Producción no tienen rectores decididos. La cartera política espera que Soria detecte o convalide al futuro ministro mientras que el área económica, desechadas otras posibilidades, consolida la promoción a favor del legislador Luis Bardeggia.

El armado de Seguridad y la Jefatura policial se mantiene empantanado, aunque se sabe que sus conductores serán civiles.

En Turismo, el mandatario electo ofreció un canal de interlocución con los empresarios de Bariloche con la designación de Ángel Rovira Bosch, quien fue gerente regional de la aerolínea brasileña TAM, aunque ocupó la secretaría local en el gobierno de César Miguel, hoy legislador electo. Segundo sería el empresario inmobiliario de Las Grutas, Carlos Landívar.

Igualmente, la mayor señal sectorial corresponde a la Unter con la incorporación del secretario general, Marcelo Mango, en el mando de Educación.

Esta inserción combina acuerdos con el gobierno nacional –especialmente el ministro Alberto Sileoni y la presidenta de la Comisión Educativa en Diputados, Adriana Puiggrós– y la asignación de espacios al vicegobernador, Alberto Weretilneck. Por caso, su secretaria de Acción Social, Mabel Rigoni, fue la primera confirmada del equipo educativo.

Los otros sindicatos socios también tendrán participación. Tendrán la Secretaría de Trabajo, que en la gestión de Miguel Saiz fue asignada a las entidades gremiales alineadas al radicalismo. La cartera laboral de Soria será conducida por el secretario general del sindicato del Hielo (Sthimpra), Orlando Troncoso, aunque otra alternativa es el mercantil roquense Luis Enrique Campos.

El potente gremio petrolero –con Guillermo Pereyra– también pesará en la resolución de las acciones en materia de energía, aunque Weretilneck es el encargado de la hechura de un área que aglutine a Hidrocarburos, ERSE, Transcomahue, DPA y otras estructuras.

Esta derivación de los entes o empresas a un área gubernamental conforma un criterio unificador de Soria frente a las múltiples sociedades diseminadas. Por caso, Viarse y Tren Patagónico, entre otros, recaerán en Obras Públicas y Casa Rionegrina pasará al IPPV.

Hay otras posturas en esos escenarios: final definitivo de históricas sociedades en liquidación –como Sapse, Aeronor, Hiparsa– y nombramiento de un solo titular por empresa, eliminando otros cargos gerenciales políticos.

La política impositiva-financiera conformará un fuerte desafío del próximo gobierno. Sus conductores todavía no están resueltos.

La orientación financiera no tiene todavía un referente. El economista Juan Manuel Pichetto, hijo del senador, desactivó corrientes en esa dirección. Ocurre que Pichetto es hoy el gerente de Inversiones de la Anses. Más allá de esa cuestión, el parlamentario ha resuelto claramente su cooperación con la próxima administración. Mantendrá su firme acompañamiento con Soria en la apertura de sus contactos con Nación. Este trato se ratificó la semana pasada con las audiencias logradas con los ministros Amado Boudou y Julio De Vido. (AV / Redacción Central)

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