El ex presidente y titular del PJ habría decidido cerrar un acuerdo con el intendente de Roca para que sea el candidato del PJ en 2011.
Carlos Soria parece haber ganado la “batalla” interna que se insinuaba podía plantearse con Miguel Pichetto. Sus íntimos dicen que por estos días está exultante y optimista. La razón no es que tenga más o menos cerrado el proyecto electoral con Alberto Weretilneck compartiendo fórmula, sino que ya tendría asegurada la venia de Néstor Kirchner para ser el candidato a gobernador en 2011.
Esta posibilidad, que ya adelantó en forma casi exclusiva La Mañana de Cipolletti en su edición de ayer, parecía ir confirmándose con el transcurso de las horas y el mismo Soria aludía en la víspera al acto de lanzamiento que iba a realizarse a comienzos de noviembre, con la asistencia del propio Kirchner.
La agencia ADN avanzó más ayer con esta novedad, señalando que si se concretan los trascendidos que afirman que Kirchner se habría inclinado por el intendente Soria para que sea el candidato del PJ para las elecciones a gobernador, se ratificaría lo pragmática que es la política oficialista nacional y se confirmaría de esta manera un nuevo desplante a Pichetto, tal vez el más leal colaborador rionegrino que tenga el matrimonio presidencial.
Al sector de Pichetto le asegurarían cargos electivos para legisladores nacionales.
El respaldo de Kirchner vendría de la mano de las encuestas que ubican a Soria con mejores posibilidades. Esta información ya está siendo consignada por medios nacionales que aclaran, sin embargo, que ese apoyo se concretaría “si es que no se vuelve con ideas de la Concertación K”.
Cambio de posición
De ahí vendría la metamorfosis del intendente Soria que pasó de decir, hace un tiempo atrás, que no necesitaba del apoyo nacional para ganar una elección, a sostener un llamativo apoyo de las medidas del gobierno nacional. En su último discurso en Viedma sorprendió cuando leía apuntes con alabanzas al kirchnerismo.
Esta estrategia de Soria se enlaza con su pretensión de incorporar, entre otros, a Alberto Weretilneck, aprovechando que el jefe comunal se ha mostrado resentido con el oficialismo provincial por el supuesto “mal trato” que habría recibido de parte del radicalismo.
Algunos afirman que Weretilneck no se alejó de la alianza con el gobierno provincial, sino que fue el propio radicalismo el que lo expulsó y ponen ejemplos concretos: Weretilneck apoyó en 2009 al candidato Hugo Castañón y a los pocos días desde el Comité local de Cipolletti salieron declaraciones diciendo que van por la Intendencia, desconociendo su participación, luego le quitaron el manejo de los comedores y le dieron el mantenimiento de escuelas a un empresario roquense amigo del gobernador Miguel Saiz. Y, por último, el propio primer mandatario impulsa a Lucas Pica como su candidato a intendente de Cipolletti.
Para el PJ, es vital la participación del intendente de Cipollletti ya que con el aporte de votos de Weretilneck
En Bariloche también estaría cerrado el apoyo de la “multipartidaria”, Sandra Guerrero, pero habría que ver cómo se puede materializar el eventual arrastre de votos que tendría la dirigente, ya que en Bariloche la Carta Orgánica Municipal en su artículo 140 establece que las elecciones de autoridades municipales deben realizarse en fechas que no coincidan con elecciones nacionales o provinciales.
Mientras tanto, la visita del presidente del PJ, Néstor Kirchner, anunciada en un principio entre el 4 y 5 de noviembre prevé la participación del Consejo Nacional y de algunos gobernadores, entre los que estarían el sanjuanino José Luis Gioja y el bonaerense Daniel Scioli.
Otros afirman que además se invitaría también a la defensora del Pueblo, Ana Piccinini. (Redacción Cipolletti y ADN)







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