Que un legislador opositor desgrane durante largos minutos durísimas críticas a la política de Salud del gobierno de Daniel Scioli; que esa andanada sea la introducción para pedir que se apruebe un pedido de informes sobre una presunta situación de corrupción en un hospital de la Provincia; que no haya réplica alguna del oficialismo y que desde esa bancada se aporten voluntades para aprobar el expediente, sólo podría -quizás- suceder y pasar desapercibido en una sesión en la que hubiera que tratar leyes capitales que generaran debates de varias horas y para las que se necesitaran los votos de toda la oposición.Por MARISA ALVAREZ
De esa manera, el silencio rotundo de la bancada del PJ-Frente para la Victoria frente a la durísima exposición del opositor -el felipista Ismael Passaglia- se convirtió en ruido, sordo pero ruido al fin. Y no es, por cierto, la única señal de un enrarecimiento del clima entre el Ejecutivo y la Cámara de Diputados registrada en los últimos días.
Hace ya varias semanas, la Gobernación envió a esa Cámara un proyecto de ley que establece la ampliación del Presupuesto de la Provincia de este año en 5.300 millones de pesos e incluye la creación y el reparto entre los municipios de un fondo de 500 millones de pesos. Pero esa iniciativa -de más está decir que es clave para el oficialismo- está empantanada. Y si bien la oposición tiene un rol decisivo en esa situación, la realidad dice que, aunque públicamente guarden silencio, no pocos legisladores oficialistas tampoco la miran con simpatía.
CONURBANO VS. INTERIOR
Ocurre que el reparto de los 500 millones previsto implicará que los 34 municipios del Conurbano recibirán recursos notoriamente superiores a los que percibirán los cien restantes. El proyecto ha generado, así, una suerte de puja Conurbano versus Interior. Y el oficialismo, está claro, también tiene legisladores de tierra adentro. Por lo pronto, en forma reservada, varios de ellos ya han deslizado su "malestar" con las pautas de distribución fijadas por el Ejecutivo.
En términos estrictos, es la oposición, que suma mayoría en Diputados -como en el Senado- la que ya ha anticipado que no aprobará el proyecto si no se le introducen cambios. Y esa postura, en particular en una iniciativa que -por prever un endeudamiento- requiere el voto de los dos tercios de los legisladores, frena por sí sola la ley que está pidiendo el Ejecutivo.
Pero en ámbitos del Ejecutivo se preguntan si los legisladores propios están haciendo "lo suficiente" para convencer a la oposición de "la importancia y la necesidad" de que la ley salga "sin cambiarle una coma". Es que desde Diputados, el oficialismo ya anunció que "así como está (redactada), no sale" y algunos creen que difícilmente se hayan agotado las negociaciones como para ser tan terminantes.


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