Lo dijo Pedro "Perico" Medina, quien ayer realizó, junto a otros vecinos, una protesta simbólica. El objetivo de la iniciativa fue solicitar a las autoridades municipales que se reacondicione el puente ubicado en calle Roca al 1600, el cual quedó parcialmente destruido luego de las inundaciones del pasado 24 de agosto
Durante la mañana de ayer un grupo de vecinos del Barrio Villa del Parque realizó una protesta simbólica en el puente ubicado en calle Roca al 1600, que quedó parcialmente destruido luego de las inundaciones registradas en nuestra ciudad el pasado 24 de agosto. Los damnificados solicitaron a las autoridades municipales el inmediato acondicionamiento de dicho puente, para permitir nuevamente la circulación y la comunicación desde esa zona hacia la planta urbana. Pedro "Perico" Medina, uno de los impulsores de la protesta, evidenció su malestar ante la situación planteada. En sus dichos, el orfebre se mostró crítico hacia las autoridades municipales cuando señaló que "este es un concepto de civilización y barbarie del siglo XXI. Somos los que estamos del otro lado, los olvidados por el Estado, los que no tenemos ningún tipo de servicio". En sus apreciaciones, el artesano indicó que "de acá para allá -al hacer referencia desde el puente hacia el predio del Golf Club-, también somos ciudadanos tresarroyenses y el Estado no nos garantiza algo tan mínimo y elemental como es el agua potable en nuestras casas". En tanto, Medina sostuvo que "la realidad de hacer un zanjón que nos impide pasar no tiene ningún sentido técnico. Me da la impresión de que les parece que hasta acá -en referencia al puente- llega Tres Arroyos y de acá para atrás que se arreglen como puedan". Por su parte, María Golato manifestó que "desde lo simbólico, un puente tiende a superar un obstáculo de integración y comunicación. Desde hace casi un mes nosotros estamos apartados del resto de la sociedad". "Me parece que, desde lo simbólico, tener este puente cortado representa un posicionamiento de que a nadie le importa que acá hay veinte familias que lo utilizan", resaltó la vecina. Con respecto a los trabajos efectuados -se realizó un zanjón-, mencionó que "esta es una obra que hicieron cuatro días después de la inundación. Fue una tarea que nos parece totalmente innecesaria". En tanto, Eugenio Zorato, un vecino que también se ve afectado por el derrumbe del puente, puntualizó que "tengo 78 años, pasé toda la vida por acá y ahora no lo puedo hacer". "Acá sacaron los caños a los cuatro días que bajó el agua. Yo no estoy en contra del gobierno nacional, provincial ni municipal y no quiero hacer política con esto", mencionó el damnificado. Al finalizar, dijo que "trabajé 32 años en la fábrica Aiello y transitaba por este lugar unas cuatro veces por día. Ahora que no está el puente tengo que ir si o si por avenida Belgrano".
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