El presidente de la Cámara de Diputados, Horacio González, hace el inventario del año transcurrido y anticipa el que viene. Además pone la mirada en la oposición; el PJ bonaerense; la Presidenta, Cristina Fernández; y el Gobernador, Daniel Scioli
-¿Qué balance realiza de este año legislativo?
-Fue un año atípico. Comenzamos una renovación muy importante, en la cantidad de diputados nuevos y, aparte, con
la aparición de agrupaciones juveniles, movimientos sociales. La impronta de la juventud marcó un punto importante en la Legislatura, y los jóvenes que habían iniciado un proceso de participación en 2003, que se expresaron en los últimos años, empezaron a tener poder de decisión en el cuerpo legislativo. Esta fue una medida fundamental que tomó la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y que impactó de manera muy positiva. No sólo lo dice este presidente, sino que la impronta de trabajo que los jóvenes de La Cámpora incorporó al trabajo legislativo es algo reconocido por todos los bloques opositores.
-Pero ellos fueron muy críticos con los legisladores y la estructura parlamentaria.
-Pero la realidad es que con José (Ottavis) hemos realizado un camino de muchísimo trabajo y de conocimiento,
no sólo en el ámbito del palacio, también afuera, militando. Había cosas para cambiar y otras para profundizar. Nosotros veníamos realizando un trabajo de apertura que tenía que ver con darle más luz a la cámara, el hecho de las comisiones que estaban en la calle trabajando, el hecho de que el Observatorio Social Legislativo pudiera ver junto con la gente, revisar el cuerpo de leyes que teníamos; pero claro, con la llegada de La Cámpora, con la llegada de los jóvenes, le agregamos a eso el Instituto de Organización Popular, que también tiene una visión de participación dentro de la cámara.
-¿Cómo definiría al bloque del FpV?
-Tiene distintos matices, distintas visiones, pero todos bajo una misma conducción; entonces, el verdadero desafío en un cuerpo colegiado, como éste, donde todos somos pares, es ver de qué manera vamos conduciendo esta expresión. Con 41 diputados hemos sacado prácticamente todas las leyes que necesitaba la Provincia. Si no nos hubiésemos manejado de esta manera, la Provincia no tendría la cantidad de leyes que tiene. Además, la Cámara de Diputados no es un ente aislado de la política nacional, al contrario, las cosas que suceden en la Nación tienen un fuerte impacto en la cámara.
-¿Usted dice que la diversidad del bloque no les impidió sacar leyes?
-Sí. El verdadero desafío fue, con esa diversidad, y con la primera minoría que tenemos, sacar las leyes sin que pierdan el espíritu. Porque una cosa es buscar consenso, y otra es bajar las banderas. Nosotros buscamos consenso sosteniendo el espíritu de las leyes que sacamos. Creo que ése fue el verdadero desafío, y tal vez uno de los logros más importantes de la cámara, por lo menos de esta gestión; el hecho de que podamos mostrarle a la gente un parlamento que está funcionando, en la diversidad, pero que no nos trabamos, no nos avasallamos, cada uno de nosotros tiene una idea y trabaja honestamente en pos de esos ideales.
-Hubo momentos tensos en el recinto dentro del bloque.
-Hubo varias improntas, pero yo no puedo morigerar lo que plantea la oposición ni lo que pueden llegar a plantear dentro de mi bloque. Lo que tengo que establecer en el ámbito de la cámara es un espacio de trabajo, donde cada uno pueda expresarse, porque, en definitiva, tanto dentro de nuestro bloque, con los distintos matices que tiene, como los distintos sectores de la oposición, no dejan de ser representantes de los ciudadanos, que fueron los que los votaron para que estén acá.
-Muchos oficialistas presentaron pedidos de informes al Ejecutivo.
-Sí, y el Ejecutivo debe dar respuesta. Si hay dudas respecto de un determinado ministerio, es lógico que hagamos pedidos de informes, es lógico que los ministros vengan a charlar a las comisiones, y la verdad es que hemos tenido siempre una respuesta acorde de parte del gobierno provincial. Ha contestado prácticamente todos los pedidos que se le han hecho, y cada vez que se le ha requerido la presencia de algún funcionario, ha venido.
El presupuesto, por ejemplo, se votó el 1 de noviembre; se dio por un trabajo legislativo fuerte, pero también se dio por una respuesta rápida de parte del Ejecutivo. A nadie escapa que es algo inédito que en fecha tan temprana se haya aprobado esa ley fundamental. Creo que hay un trabajo mancomunado en ese sentido.
-Y mancomunado con el Gobierno nacional.
-Sí. La Cámara de Diputados tiene un escenario que es nacional. Las cosas que ha-cemos tienen que estar en sintonía con las políticas públicas que lleva adelante el Gobierno nacional y la presidenta Cristina Fernández, pero siempre estamos cuidando la gobernabilidad de la Provincia y el trabajo del gobernador Scioli.
-¿Cómo es la convivencia con los bloques opositores?
-Yo con ellos puedo tener reuniones de labor parlamentaria, o en la presidencia, puedo hacer un almuerzo en la residencia, o encontrarme en un café, en un bar; ésta es la relación que tenemos.
-¿Tiene amistad con algunos de ellos?
-Por supuesto, tengo amigos en otros bloques. La verdad es que la política, como todas las actividades que hay, si no se hace con afecto, con amor, no se puede llevar adelante. Acá juega mucho el tema afectivo. Cada uno de nosotros tiene un punto de vista del país, porque es una cuestión ideológica, y creo que este proyecto colectivo que llevamos adelante es el mejor, pero esto no hace que me enfrente en forma personal; al contrario, tengo respeto y amistad por muchos dirigentes de otros partidos. Dialogamos mucho. Incluso me consultan. Siempre les digo que cuando se plantea algo hay que hacerlo de tal forma que la gente lo escuche. Porque si es solamente hacer discursos en el recinto, no sirve para nada. Es necesario que a lo que uno piensa y hace lo dé a conocer por los medios, llevarlo a las distintas ciudades; hacer solamente discursos en el recinto es una campana de madera.
-Finalmente, ¿qué proyectos destacaría de este año legislativo?
-Fue un año muy importante, con mucho trabajo. Podría destacar, por el nivel de
las iniciativas y la discusión que cada una generó, las leyes de hábitat social y del voto a los 16 años, que movilizaron gente, militantes, y generaron mucho fervor. También la ley de muerte digna, que nació de situaciones concretas de la gente en situación de enfermedad terminal. Y la creación de juicio por jurados, que tuvo sanción de esta cámara y representa un paso adelante en la participación de la gente en la aplicación de justicia.



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