Siguiendo los protocolos de seguridad y llevando adelante acciones conjuntas con distintos organismos provinciales y Gendarmería Nacional, la Secretaría de Gestión Ambiental dio por finalizado el plan de trabajos iniciado en 2010 para la remediación de la contaminación producida por los pasivos ambientales de la ex mina Pan de Azúcar,
Las tareas respondieron a un plan de trabajo que se ejecutó en varias etapas. La problemática ambiental emergió por el cese de las operaciones de la ex mina, la ausencia de normas de seguridad y la nula implementación de medidas preventivas y de control, lo que desencadenó en la presencia de pasivos ambientales.
La mina Pan de Azúcar fue administrada por la empresa Río Cincel, encargada de la explotación del yacimiento hasta 1990, año en que se produjo su paralización definitiva. En el predio de operaciones quedaron, entre otros residuos, materiales explosivos que fueron desactivados y destruidos totalmente por especialistas de Gendarmería Nacional.
También se encontraron sustancias químicas que fueron trasladadas siguiendo los protocolos de seguridad a Minera Aguilar, donde se clasificaron aquellas que se podían neutralizar y se eliminaron las que no podían seguir dicho procedimiento.
Actualmente, las diferentes áreas del ex establecimiento minero se encuentran desmanteladas. Tanto el campamento, como los laboratorios y la planta de concentración fueron cercados completamente, por lo que el ingreso de personas y animales quedó clausurado.
Para tal fin, personal de Vialidad de la Provincia realizó un desvío de la ruta provincial que atraviesa el predio. En tanto, la dispersión física provocada por el escurrimiento del tercer dique, tiene en la actualidad todo su perímetro cercado, para evitar el ingreso al mismo.
En el afán de solucionar esta problemática, la Secretaria de Gestión Ambiental elaboró un plan de trabajo que consistió no sólo en el desvío de la carretera que pasa por el lugar, sino también estudios y muestras de materiales recogidos en la zona afectada por parte de personal del organismo y de las direcciones de Políticas Ambientales y de Recursos Hídricos.
Asimismo, en una segunda etapa, el organismo diseñó y presupuestó la reconstrucción del murallón del tercer dique de cola, realizó una consultoría para el diseño de medidas de remediación definitiva, y efectuó el llamado a concurso de precios y realización de la consultoría.
En la tercera etapa se cumplió las tareas de remediación definitiva. En junio, se cumplieron muestreos de suelos superficial correspondientes a quince puntos del predio y a cuarenta centímetros de los sectores comprendidos por la escombrera, los tres diques de cola y del sedimento del curso de agua próximo al establecimiento minero.
Resultados de análisis
Sobre las muestras de suelo se practicaron análisis de metales pesados, mientras que en los muestreos recogidos de las escombreras y diques de cola se practicaron análisis de caracterización de residuos peligrosos y de factibilidad de reprocesamiento. También se practicaron análisis de sedimentos de los cursos de agua y de sustancias físico-químicas de los lixiviados presentes en los diques de cola
Los resultados obtenidos se analizaron, en cada caso, en función de la normativa vigente. De los análisis realizados se concluyó que los valores obtenidos de las muestras de suelo se encontraban por encima de los valores guías para uso residencial, aunque se encuadraban dentro de los parámetros establecidos para uso industrial. Con respecto a las muestras extraídas en la zona de dispersión física, los valores obtenidos sobrepasaron los niveles guías para suelo de uso residencial e industrial.
A su vez las muestras extraídas del paraje Pan de Azúcar no registraron evidencia de contaminación. Las muestras testigos permitieron suponer que los sectores contaminados obedecían a tareas especificas de la mina. Cabe mencionar que los análisis de caracterización de residuos peligrosos se hicieron en laboratorios del Grupo Inducer de Lomas de Zamora, y en la empresa IL&A de Córdoba.
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