Solís se negó a declarar y la víctima tuvo un traumático testimonio

Solís se negó a declarar y la víctima tuvo un traumático testimonio
Este lunes comenzó el primer juicio del año en los tribunales del Campamento YPF, contra Sergio Orlando Solís, sujeto de 30 años que está detenido desde el mes de marzo en que ingresó a robar a una vivienda de calle Houssay al 700 del barrio Mutua
Allí no solo golpeó a la mujer que se encontraba en el interior del inmueble sino que además trató de violarla. Al respecto se negó a declarar ante el tribunal, tras lo cual si lo hizo su víctima, quien tiene serias secuelas psicológicas tras el ataque, que incluso dificultaron sus declaraciones en torno al traumático episodio vivido

La víctima sufre desde el día del hecho de ataques de pánico, lo que ya anteriormente generó numerosos inconvenientes en sus declaraciones durante la etapa de instrucción, en la cual incluso reconoció a Solís como su atacante, elemento que es introducido por lecturaa la causa y se evitó reproducir en la audiencia a fin de no mortificar aún más a la víctima.

A cuenta de ello fue que el tribunal dispuso que Solís no estuviera a la vista de la mujer al momento de su declaración testimonial, por lo que se dispuso de colocarlo detrás de una mampara, a fin de que tampoco observara a la dicente y viceversa.

Mas allá de todas estas precauciones el testimonio de la mujer fue bastante dificultoso en razón de que se quebró en varias oportunidades con crisis de nervios permanentes a lo largo de su relato, e incluso perdió la compostura cuando le fue mostrada la campera secuestrada a Solís, que reconoció como similar a la utilizada por el autor del hecho.

La mujer dio cuenta del ardid que utilizó Solís para entrar a su casa, tocando el timbre asegurando tener la billetera del esposo de la víctima, quien minutos antes había salido a trabajar, tras lo cual la golpeó con la puerta y luego la tuvo a su merced para agredirla en numerosas oportunidades.

Con gran dificultad relató como finalmente Solís intentó violarla, situación que evitó gracias a una gran resistencia y una patada a los genitales, tras lo cual este delincuente la tiró contra una pared y la dejó en el suelo desvanecida, para huir del lugar.

Una prueba que puede ser determinante

Un detalle bastante significativo para la causa es la campera secuestrada en el marco de la causa, que pertenece a la víctima de este hecho, sobre la cual en la presente jornada testificarán las dos personas que obraron como testigos garantes del acta de secuestro.

La campera tiene una importancia crucial para el esclarecimiento del hecho, a fin de que se determine su propiedad por parte de la víctima, quien la reconoció, en base a que de la misma se extrajeron dos pelos que al ser cotejados con el ADN del imputado Solís, resultaron ser compatibles con este individuo.

Este martes continuarán las declaraciones testimoniales, con la modalidad dispuesta por el tribunal de que las audiencias momentáneamente sean cerradas al público, en sentido de respetar la privacidad e identidad de la víctima.

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