WASHINGTON.- Mientras su mujer causaba sensación en Málaga, a donde llegó ayer en compañía de una de sus hijas para descansar junto con un grupo de amigos, él celebró su cumpleaños acompañado únicamente por Bo... su perro.
Durante la mañana de ayer, Obama recibió a un grupo de legisladores en la Casa Blanca y luego visitó la mayor federación sindical estadounidense, AFL/CIO, donde defendió su política económica y criticó a la oposición republicana.
Al final del acto, cuando ya abandonaba el salón, los congregados le cantaron el feliz cumpleaños. Pero eso fue todo. No hubo torta.
Fiestas en todo el país
De cara a las elecciones legislativas de noviembre, no obstante, el Partido Demócrata no quiso perder la oportunidad de aprovechar el evento para volver a "involucrar" a sus seguidores y, quizás, arañar algún que otro voto extra para los comicios.
Con tal fin, seguidores demócratas organizaron ayer más de 500 fiestas en diversos puntos del país en honor al presidente, incluida una de estilo hawaiano en Austin, Texas, y otra titulada "Yes We Cake!" (algo así como "¡Sí, hacemos tortas!", en un juego de palabras con el "Yes We Can" que fue el lema de campaña de Obama) en Evanston, Illinois.
"Los asesores del presidente esperan al parecer que un frenesí de fiestas de cumpleaños para el comandante en jefe reactive a millones de seguidores de Obama de 2008, lo que se trasladará en millones de dólares y miles de llamadas telefónicas a favor de candidatos demócratas para las elecciones de este otoño [boreal]", afirmó ayer el diario The Washington Post.
"Le estamos pidiendo a la gente que haga 49 llamadas (por los años que cumple Obama) para contactar a votantes de cara a las elecciones de este año. Y, sólo por redondear los números, que quizás hagan una más y lleguen a 50", confesó al diario el director de comunicaciones del Comité Nacional Demócrata, Brad Woodhouse.
Ayer, en tanto, la llegada de la primera dama estadounidense a Málaga generó un gran revuelo en España, donde decenas de periodistas siguieron a la esposa del presidente y a su hija durante sus paseos por la ciudad. Según trascendió, Michelle se hospedará hasta el domingo en el lujoso hotel Villa Padierna, donde la noche cuesta 5000 euros.

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