La imagen final, con Many, Dante y Nicola, fue la frutilla del postre para un recorrido en el que el bahiense volvió a recibir el afecto, el reconocimiento y la admiración de parte de sus coterráneos.
Emanuel Ginóbili tuvo nuevamente esa sensación, mezcla de cercanía, admiración, respeto y cariño de parte de su gente.
Los 2.714 participantes del maratón solidario y los cientos de curiosos que poblaron las calles por donde circuló el trayecto de 3,5 kilómetros de la caminata disfrutaron de la presencia del máximo ídolo local que, de buen ánimo por el reciente título en el Preolímpico de Mar del Plata, no tuvo ningún inconveniente para firmar centenares de autógrafos y sacarse fotos con cuanto fanático se lo requirió.
Y para que la felicidad sea completa, el romance entre Manu y sus coterráneos generó una importante recaudación que tendrá fines solidarias (ver aparte).
"El mismo sol, el mismo escenario y otra vez todos ustedes acá. ¡Que alegría!", expresó el mejor basquetbolista argentino de la historia al subirse al escenario y realizar la presentación de la carrera ante miles de remeras naranjas.
Y era verdad. El marco se parecía y mucho a aquel de 2009 cuando se desarrolló la primera edición de esta competencia. Quizás el que más cambió fue el propio Manu y su entorno más cercano. De hecho, hubo dos agregados a la caminata familiar: Dante y Nicola.
"Esas dos cositas tan chiquitas te transforman, te hacen diferente. Pero el resto lo noté igual. Me volví a asombrar por ser el gestor de que esa masa de público comparta un mismo sentimiento. Es emocionante", mencionó el jugador de San Antonio Spurs.
Más euforia
Seguramente la idea de Manu era la de caminar junto a su familia. Pero Many y los pequeños se perdieron entre la multitud, mientras su esposo respondía a los cientos de pedidos de autógrafos.
A la gente se la notó más eufórica por la presencia del ídolo y quizás esto tenga que ver con el reciente título conseguido por el bahiense en el Preolímpico.
"Tardé once minutos más", comentó Ginóbili haciendo alusión al 1m 12s 29s que necesitó para recorrer las 35 cuadras.
"No tengo dudas de que el título del Preolímpico influyó mucho en el público. Pero también en mi humor. ¿Te imaginás si hubiéramos quedado afuera?, ¿con qué cara salgo a caminar?", dijo, entre risas, una vez finalizada la competencia.
Los primeros pasos de Gino fueron muy lentos. Es que caminar y firmar autógrafos no es tarea sencilla.
Por las manos del bahiense pasaron remeras, gorras, zapatillas y hasta una guitarra.
"Ahora con estas vas a hacer 20 todos los partidos", le dijeron al pequeño Lorenzo Bilbbo, jugador del club Albert Einstein de Mar del Plata, como si la sola firma de Manu en una zapatilla, hiciera magia.
Tal vez, Pablo y Camila pensaron algo similar y por eso eligieron que Manu les firme una guitarra. Supusieron que si el hechizo de esa mano zurda hace efecto, quizás salgan mejores melodías de la viola.
"Cada vez que estoy en Bahía me cruzo con gente, pero creo que la carrera es el momento que estoy con la gente que realmente quiere verme", dijo Ginóbili.
"Lo vivo distinto. Antes me costaba manejar algunas situaciones con la gente, porque uno no está acostumbrado y no entiende bien lo que está pasado. Ahora ya pasaron algunos años y me termine asentando a estar dentro de este cuerpo y acostumbrándome a vivir estas circunstancias", agregó.
Volverte a ver
Dos que lo querían volver a ver eran Luis Salvador Giunta y Nelly Tobías de Fieg.
Luis lo esperó en Alem al 400, nuevamente apoyado sobre su bastón. Emanuel lo reconoció y, lo abrazó sobre la vereda, y le hizo llenar los ojos de lágrimas.
Nelly lo espero bien vestida para la ocasión y sentada puntualmente desde las once en su casa de Caronti al 750.
"Te esperé dos años Manu, te quería volver a ver en persona", le susurró mientras recibía el afecto de ese ídolo al que sigue por televisión.
No menos emocionante resultó el encuentro con el grupo de chicos de las Fundaciones Baccigalupo e Integrar.
Frente al monumento a los fundadores de la ciudad, estos jóvenes con capacidades diferentes, salieron a recibirlo al ritmo del clásico ¡Manuuuu!, ¡Manuuuu!
Enseguida se le prendieron de la mano y no lo soltaron hasta el final del trayecto.
Para completar el último casillero de las emociones fuertes, en Alem al 200 se reencontró con su mujer y sus dos pequeños, quienes dormidos en su changuito, lo acompañaron en el último tramo hasta el teatro.
"La organización fue muy buena, no hubo problemas y todo salió redondito. No me puedo quejar", explicó.
¿Habrá próxima vez?
"Las ganas son indiscutidas. Hay que dar muchas vueltas y muchas cosas por resolver para que todo salga bien. No es sólo el domingo y hacerlo todos los años es difícil. Pero si pinta, quien te dice que la volvamos a realizar en 2012", finalizó.
Será cuestión de esperar...
Se mejoró el número
135.700 pesos fue lo recaudado en la competencia solidaria, lo cual será destinado a la Asociación Nacer de ayuda al prematuro, y que será destinada para la adquisición de un fotocoagulador láser --aparatología para prevenir la ceguera de los bebés prematuros-- del que será dotado el Servicio de Neonatología del Hospital Dr. José Penna.

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