Lo hizo a través de una presentación judicial para que sea aceptado como "amicus curiae" en respaldo al pedido que realizaron las hermanas.
“Hemos interpuesto un amicus curiae, que es una figura prevista para fomentar la participación ciudadana, en el caso del paciente Diez. Hemos tratado de abonar con argumentos éticos, bioéticos constitucionales, el sustento promovido por las curadoras del paciente. Entendemos que el derecho a una vida digna le corresponde el derecho a obtener una posibilidad de tener una muerte digna”, sostuvo la abogada Mariana González.
Agregó que la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), que se ocupa de afianzar una cultura jurídica e institucional que garantice los derechos fundamentales de las personas, también presentó el mismo recurso con el mismo objetivo. Acompañaron la medida el presidente del Comité de Ética de la Escuela Latinoamericana de Bioética (Celabe), José Alberto Mainetti; el Institut Borja de Bioética Universitat Ramon Llull; magíster en Ética Biomédica Universidad Católica Argentina Dinah Magnante, quien es especialista en medicina general, curso avanzado en Cuidados Paliativos y Psico-Socio oncología, Escuela de Postgrado Universidad del Salvador; María Coller y la doctora Ambort, entre otros.
El doctor Víctor Hugo Borrajo explicó que en un estado vegetativo crónico permanente no hay conciencia ni voluntad. “No existe ningún rasgo psicológico que pueda describir al individuo que biológicamente se mantiene con vida. El paciente puede tener sueño vigilia, necesita muchas veces alimentación artificial por sonda, pero básicamente el latido de su corazón es autónomo, no hay conciencia no hay voluntad. Al decir que no hay rasgos psicológicos que los describa es que no hay una persona moral, solamente biológica", expresó Borrajo.
Desde el Comité de Bioética señalaron que quieren transmitir que no están de acuerdo con el encarnizamiento terapéutico en enfermedades irreversibles e incurables donde por cuestiones autonómicas mantiene un cuerpo en vida.
“Evidentemente, los estudios médicos confirman de una manera fehaciente que este paciente se encuentra en un EVP. Marcelo Diez ya no está con nosotros, no está ni estará nunca más. Este es el concepto fundamental que hay que tener en cuenta desde un planteo de la Justicia que ha entrado hace poco con la nueva ley”, sostuvo Ambort.
"La tecnología es un medio, no un fin. La usamos para recuperar a los pacientes. La idea nunca es que el paciente quede preso de la tecnología”, agregó.
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