Con la firma de varios ediles, fue aprobado un proyecto de comunicación por lo ocurrido en un predio donde funcionará un emprendimiento privado. Reclaman la intervención del Ejecutivo.
La solicitud de información fue acompañada por la firma de distintos concejales, preocupados ante una acción que podría ser contraria a los alcances de una ordenanza que regula ese tipo de prácticas.
Los ediles piden al Departamento Ejecutivo que informe si la mencionada extracción de tierra “posee habilitación municipal y, en caso afirmativo, la fecha de inicio de la actividad mencionada”. No obstante, el proyecto le plantea al gobierno que en caso de no contar con permiso se proceda, de manera inmediata, a detener la extracción, “al menos hasta que se realicen los trámites correspondientes”.
Por último, el Concejo reclama el envío de un expediente vinculado al hecho que motivó la intervención del cuerpo colegiado.
En las argumentaciones, los concejales detallan que “en repetidas oportunidades, en el ingreso que permite uno de los accesos al lugar mencionado desde la ruta 192, se encuentra una persona realizando la tarea de banderillero, el que además ante la consulta de algunos concejales informó que su tarea estaba relacionada con una ‘tosquera’ cercana”. Por otra parte, los ediles denuncian que “ha sido modificado el arbolado público fuera de la época de poda, para facilitar el paso de estos vehículos en el tramo de ruta 192 y el lugar indicado”. En tal sentido, los concejales especificaron que “la profundidad de las cavas que pueden apreciarse desde el perímetro del lugar podría alcanzar los cuatro metros”.
Además se recuerda que “el suelo es de vital importancia para el desarrollo de toda comunidad organizada, el uso del mismo afecta directamente no sólo a la productividad sino también al medio ambiente, y por lo tanto deben tomarse todos los recaudos necesarios para el cumplimiento de las normativas vigentes que garanticen su protección”.
El proyecto también hace mención a la ordenanza 3.036 de 1993 y su modificatoria 3.805 de 1998. En su primer artículo, la norma “prohíbe en todo el ámbito del partido de Luján la extracción para su comercialización de tierra negra o de relleno (greda); como así también la proveniente de los destapes de las tosqueras, la que deberá ser repuesta una vez finalizada la explotación de la tosca”.
Al momento de su aprobación, la ordenanza especificaba que “las explotaciones de tierra negra habilitadas en la actualidad finalizarán al extraerse la cantidad solicitada, no autorizándose ampliaciones posteriores a la fecha de promulgación de la presente ordenanza”.
A pesar de existir dicha reglamentación, los problemas vinculados a la extracción de tierra han sido recurrentes en el distrito. Recientemente, en la zona de Cañada de Arias, la sociedad de fomento de ese paraje rural logró la clausura de un predio donde se retiraba la superficie a los fines supuestos de levantar un criadero de pollo.
En este caso, y aunque no se menciona en el proyecto de comunicación aprobado esta semana, la extracción de tierra, evidente desde uno de los caminos laterales que bordean el lugar, se lleva a cabo con el objetivo de establecer un lago artificial de tres hectáreas, como parte del proyecto “Los Juncos”, un emprendimiento privado que se publicita como un espacio de 48 hectáreas, que serán divididas en 322 lotes de 900 a 1.200 metros cuadrados, y que contará con club house, canchas de tenis y piscina, además de un paseo de compras, cine, complejo de oficina, sala de conferencia y hotel.
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