El socialismo y Proyecto Sur tienen coincidencias en el Parlamento, pero tanto Giustiniani como Pino Solanas difieren en el armado de un frente para competir en el 2011.
El socialismo dio ayer otro paso en la búsqueda de coincidencias programáticas con aliados mirando el 2011: visitó al partido Proyecto Sur en su sede central del barrio de Congreso. Pino Solanas, el dueño de casa, abrió las puertas para que ingresen, entre otros, Rubén Giustiniani, Mónica Fein, Juan Carlos Zabalza, Héctor Polino y Roy Cortina, todos parte de la numerosa delegación de dirigentes del partido de la rosa. Como en la semana anterior en la visita a la Casa Radical, los socialistas llegaron con su carpeta de tapa roja y anillado blanco conteniendo un miniprograma político de 10 puntos.
Solanas, en compañía de la diputada Victoria Donda (Libres del Sur) y de otros dirigentes de partidos menores que constituyen el espacio, celebró el contenido programático, posó para la foto de rigor junto al cúpula del PS, pero sorprendió al reiterar definiciones tajantes de rechazo a un eventual acercamiento a la UCR, justamente el principal aliado político del socialismo, que había llegado hasta su casa para interesarlo en el armado de un frente nacional, con programa progresista y "con todos los sectores incluidos". Para Solanas, en cambio, el programa que elaboró el socialismo "es impracticable para la UCR".
La espera. Rubén Giustinini, y toda la comitiva del PS, por su parte, esperaron con paciencia y con generosidad en el transitado hall de planta baja e ingreso al edificio que Solanas concluyera, en sus oficinas del sexto piso, su ya conocido diagnóstico terminante respecto de la inconveniencia de sumarse "al trencito radical", en un armado con pretensión de progresista. Recién entonces, el presidente del PS habló con los cronistas: "Nosotros vinimos a buscar coincidencias programáticas, y de hecho las tenemos con Proyecto Sur y con otros partidos, pero no nos parece conveniente polemizar sobre los límites a ciertos partidos en el frente que imaginamos nosotros, respecto del que imagina Proyecto Sur".
Desde ya, una eventual coincidencia en un frente electoral nacional entre Proyecto Sur y el PS, resulta hoy por hoy, de baja probabilidad. Aunque, a la vez, todo el panorama está muy abierto, y también incierto. En los próximos meses se irán acomodando varias situaciones políticas, distrito por distrito, aún irresueltas.
Por caso, en la provincia de Santa Fe, naturalmente el objetivo electoral principal del socialismo. Si, como aspira, el PS logra colocar un candidato propio a la sucesión de Hermes Binner, manteniendo unido al Frente Progresista de Santa Fe, tal vez tenga que conceder algo (a la UCR) en el armado nacional. Por ejemplo, acompañar con la presencia de Binner al candidato radical. Aunque esa hipótesis podría entrar en crisis si el candidato radical es Julio Cobos. En ese caso, ¿el plan B es Pino Solanas?
Tampoco Solanas la tiene fácil: tiene que decidir si va en una candidatura nacional — lo menos probable— o en la Ciudad Autónoma, como candidato a jefe de Gobierno. En esta hipótesis, el PS podría ensayar un acuerdo porteño con Pino, por un lado, y mantener la alianza nacional con la UCR, por el otro. Son todas, apenas, especulaciones.








Comentá la nota