Solamente 10 cascos y 2 alcoholímetros recibió la provincia desde la nación

Cerca de 10 cascos y dos alcoholímetros fue el aporte de la nación que recibió la provincia en poco más de dos años y medio de administración de Ricardo Colombi para la lucha contra la inseguridad.
Los que aparecen como números irrisorios, sería la triste realidad. Alguna vez el ministro del interior, Florencio Randazzo, anunció importantes aportes logísticos a Corrientes en una de sus visitas a tierra guaraní. Las promesas por ahora no se consumaron, y algunos creen, que posiblemente no se cumplan jamás. Los reclamos de discriminación que denuncia constantemente el gobierno radical en la provincia, en materia de seguridad, tendría a uno de sus principales ejemplos.

El jefe de la policía reconoció que "en Corrientes los delitos más comunes son los arrebatos". El comisario general Juan Alfredo Ojeda, sostuvo que “siempre hay una moto esperando que aparezca la víctima”.

Agregó que los atracos no sólo se dan en el microcentro, sino también en los barrios más alejados. Números extraoficiales a los que tuvo acceso 1588, sostienen que en Corrientes el 92% de los delitos se cometen en los barrios, y solo un 8% entre las llamadas cuatro avenidas, mosaico conocido como el centro de la ciudad. La edad de los delincuentes oscila en un 70%, entre los 16 a 21 años.

El resto recién integra el arco de edad de adultos. Con más de 6 mil policías y 700 cabos, Ojeda aseguró que mejoró el servicio en las comisarías y aumentó la recorrida de las patrullas en todos los puntos de la provincia. “Hay mucho apoyo por parte del Gobierno y de esta manera tenemos el equipamiento para realizar las tareas”, agregó el jefe policial.

Según estadísticas extraoficiales el 83% los robos que se cometen son a objetos personales (celulares, carteras, etc.). Un 17.6% se producen con agresión física, y no más de un 4% con armas de juego. En un poco más del 50% el valor de lo hurtado no supera los 500 pesos. Sobre el 911 Ojeda manifestó que por día ingresan unas mil llamadas. Ante el elevado porcentaje de comunicaciones el uniformado pidió a la comunidad que el servicio sea “bien utilizado”.

“La idea central es asistir a la víctima de manera inmediata”, aseveró para puntualizar que “muchas personas llaman para hacer preguntas que nada tienen que ver con el servicio que tratamos de brindar”, finalizó Ojeda.

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