El software libre pensado como “un bien social”

Así lo expresó la especialista Beatriz Busaniche, quien trabaja para la Fundación Vía Libre. Un planteo que está en boca de todos y plantea posiciones encontradas entre los que están a favor de este mecanismo, sobre el que argumentan “la libertad que ofrece a quienes lo utilizan y la posibilidad de construir ciudadanía en relación a las nuevas tecnologías.”
Software libre en Argentina, un tema que empieza a hacer mella en el vocabulario de los usuarios. Mientras el propio Estado está empezando a empujar el software libre a través del software público, los especialistas aseguran que en la Argentina “este tipo de herramientas está creciendo con muchísima fuerza”.

En este marco, la especialista Beatriz Busaniche, destaca que las ventajas en la utilización de software libre “son muchísimas: primero la libertad que ofrece a quienes lo utilizan, sean estos individuos particulares o reparticiones públicas.”

Asimismo, asegura que en materia de educación, el Software Libre (SL) brinda la oportunidad de enseñar y aprender la informática de manera “ética e integral”, permitiendo ampliar “las posibilidades futuras del país a través de la incorporación de conocimientos útiles y la formación de capacidades para el dominio pleno de la informática”.

“La filosofía y la ética del software libre dan la posibilidad de construir ciudadanía en relación a las nuevas tecnologías, conocer en profundidad estas tecnologías que determinan buena parte de los procesos de nuestra vida cotidiana, como nuestras comunicaciones. Porque usar y distribuir software libre es una cuestión ética, es entender y promover un bien social, es sumarse a un movimiento que entiende que el conocimiento se debe compartir para el bien común”, aseguró Busaniche.

La especialista, licenciada en Comunicación Social, destaca que “hoy día, el software es uno de los medios esenciales de comunicación, es la técnica cultural que nos permite comunicarnos entre individuos así como emitir mensajes públicos a través de las diferentes redes. Ahora bien, quien controla el software controla buena parte de nuestras comunicaciones, y por eso el control del software no debe estar en manos de ningún particular o entidad sino bajo control de todos, y en particular de sus propios usuarios.”

En este sentido, destacó que la construcción de “más y mejores medios alternativos”, colaboran para evitar la monopolización de la información: “también hay que terminar de algún modo con los monopolios que concentra la gestión y distribución de información en la red. Es peligroso el nivel de concentración en áreas como los buscadores o las plataformas de redes sociales, por ejemplo.”

“El SL va a seguir creciendo, en buena medida a partir del aporte de empresas que lo usan y aportan en su desarrollo”, detsacó la especialista.

En referencia a leyes como ACTA, SOPA, PIPA, TPP, aseguró que “me preocupan las iniciativas regulatorias que pretenden controlar la circulación de información en la red".

Respecto al rol de las universidades en materia de SL, aseguró que éstas -en particular las públicas- “tienen el deber de producir conocimiento socialmente útil y ponerlo a disposición pública. Esto en materia de informática, sólo es posible desde el software libre. Pero por otro lado, también es menester dar los debates sobre el conocimiento generado públicamente y el rol social de la universidad”.

Pese a las muchas posiciones en contra del Software Libre, la especialista de la Fundaión Vía Libre, destaca que el rol del Estado es fundamental, ya que consideran que “en materia informática, porque se pueden cumplir estrictamente usando software libre: criterios de auditabilidad pública y transparencia, protección de los datos de los ciudadanos, soberanía, independencia, hay muchas razones por las cuales el estado no puede ni debe quedar atado a una empresa de software privativo que domine la infraestructura informática de la administración pública”, concluyo.

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