El presidente del STJ se reunió con Weretilneck y luego entregó un escrito en el que asegura que dejará el cargo en ocho meses. El gobernador y Pichetto creen que es suficiente para detener el proceso en su contra. Martín Soria reclamó no hacer las mismas concesiones que en la época de Saiz.
La virtual escena mostró, una vez más, al gobernador Alberto Weretilneck y al senador Miguel Pichetto de un lado, y al intendente de Roca, Martín Soria, del otro.
Weretilneck recibió la decisión de Sodero Nievas formalizada en un escrito y entendió que "se debe parar" el juicio político, ya que "no tiene lógica avanzar" cuando "hay una renuncia explicitada".
La continuidad del proceso de enjuiciamiento derivó en el anuncio público de la partida por parte del juez, decisión que se materializó -en reserva- con una renuncia con un plazo anticipado de ocho meses.
Weretilneck recibió el martes por la noche al juez y le exigió que le entregara la dimisión para garantizarse su alejamiento y procurar así el freno al proceso de juicio político, que hoy tendrá un trámite importante: la Comisión Acusadora -que preside Ana Piccinini- está convocada para las 10 para promover o para desestimar acusaciones (ver aparte).
El camino a seguir se evaluaba anoche en el seno del oficialismo. Las posibilidades se concentraban entre su archivo o exponer los hechos y dejar pendiente la conclusión a la espera del tratamiento de la dimisión por parte del Consejo de la Magistratura.
En la reunión con el gobernador Sodero prometió la entrega del escrito ayer por la tarde, pero a la mañana Weretilneck ya convalidó y resaltó ese alejamiento para la renovación plena del STJ. Allí entendió que ese anuncio debía terminar con el proceso de juicio político porque se traduce "en abstracto" y seguir adelante "no tiene lógica".
Pichetto respaldo rápidamente ese camino porque siempre alentó y trabajó en esa dirección. Desde Buenos Aires, el vicegobernador Carlos Peralta dialogó con Weretilneck sobre esta cuestión, aferrándose a la formal existencia de la renuncia para paralizar entonces el proceso de enjuiciamiento.
Pasado el mediodía, Peralta se reunió con Pichetto. El lunes, Piccinini se juntó con el senador ante la probabilidad de la dimisión de Sodero. La legisladora ya tenía su estrategia: analizar las acusaciones y no resolver a la espera del Consejo de la Magistratura.
Weretilneck también dialogó telefónicamente con el intendente Soria, quien cuestionó esa determinación gubernamental y le hizo saber que haría público su desagrado.
Igual, el ex legislador prefirió evitar las entrevistas y por la tarde emitió un comunicado para medir sus críticas internas.
En diálogo con periodistas, el gobernador resaltó que "no tendría sentido someter a juicio político" Sodero que ya manifestó que "termina su cargo. No tiene sentido someter a todo el Estado a una situación traumática y dificultosa para el funcionamiento de los poderes". Frente a las denuncias, Weretilneck expresó que "todo juicio político es político, si hubo irregularidades serán evaluadas por la Justicia".
Destacó como "trascendente" la renuncia porque permitirá otra composición del STJ. "La Justicia cierra una etapa y abre otra", expresó.
Antes, en diálogo con LU 19, Sodero manifestó que dejará la magistratura en enero próximo cuando concluya su presidencia en el STJ. Habrá cumplido entonces casi trece años ya que asumió en mayo del 2000.
Afirmó estar "satisfecho con lo hecho" y que "las etapas se agotan y deseo terminar mi mandato, irme tranquilo del Poder Judicial, sin inconvenientes con nadie". Agregó: "terminar de la mejor manera posible, cumplir con todos los compromisos pendientes".
Cuando le preguntaron qué espera de la Comisión Acusadora, el juez afirmó no saber que ocurrirá pero que "está a la espera de lo que allí se resuelva".




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