José María Núñez Carmona, el íntimo amigo y socio del vicepresidente Amado Boudou, acumula problemas. La unidad antilavado local alertó a la Justicia sobre la existencia de otro reporte de operación sospechosa (ROS) en su contra, por un depósito de 500.000 dólares, cash , y operaciones de cambio y de títulos públicos, confirmaron a LA NACION fuentes con acceso a la investigación penal por el "caso Ciccone".
La Unidad de Información Financiera (UIF), que preside José Sbattella, detalló que Núñez Carmona fue reportado por el Banco Hipotecario por operaciones ocurridas entre 2009 y 2010, es decir, mientras Boudou se desempeñaba como ministro de Economía. Y así lo informó en la causa penal, que ahora está en manos del juez federal Ariel Lijo, quien también investiga el presunto enriquecimiento ilícito del vicepresidente.
El nuevo reporte de operación sospechosa, emitido por el Hipotecario, se centró en operaciones hechas por Núñez Carmona por más de $ 1,9 millones, que se suma así a otro reporte cursado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) por algo más de $ 7,2 millones, según reconstruyó LA NACION.
El Hipotecario -en el que el Estado controla el 54% de las acciones-decidió emitir el reporte tras completar un análisis preliminar de las actividades empresariales de Núñez Carmona y, también, sus operaciones bancarias desde el 26 de agosto de 2009, cuando se presentó en la casa matriz de la entidad con 500.000 dólares en efectivo para depositar en una cuenta abierta a su nombre.
Núñez Carmona fue más lejos. Consultado sobre el origen de esos dólares, afirmó que los había blanqueado gracias a la ley de moratoria y blanqueo de activos impulsado por el Gobierno con la ley 26.476. Luego, ante la pregunta sobre si era una "Persona Políticamente Expuesta" (PEP), respondió que no.
Durante las semanas que siguieron, Núñez Carmona no dejó quietos esos 500.000 dólares. Los cambió a pesos y comenzó a comprar títulos públicos destinados al mercado local de capitales estructurados a través de un fideicomiso financiero. Es decir, cédulas hipotecarias o "CHA".
Movedizo, Núñez Carmona completó otros movimientos. Entre otros, al menos dos operaciones de cambio más y un depósito adicional de dinero. Otra vez, en efectivo.
Origen dudoso
El Hipotecario decidió entonces abrir un legajo, a cargo de sus oficiales de cumplimiento de las normativas antilavado. A lo largo de una veintena de páginas, completaron un primer análisis de la cuenta de Núñez Carmona, sus actividades empresariales y los registros de información comercial como el Nosis. Y concluyeron que debían reportar sus conclusiones a la UIF, ya que no lograron determinar "si los fondos aplicados a la operación de blanqueo tienen origen en las actividades del cliente", alertaron desde la Gerencia de Prevención de Lavado.
Al llegar a la UIF, el reporte se remitió al área de Análisis, donde se apiló la información vinculada a Núñez Carmona y, en paralelo, al presidente de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele, con datos de inteligencia financiera recibidos desde la Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac), la unidad antilavado española, según reveló LA NACION el 22 de abril pasado.
Tras el estallido del escándalo por el "caso Ciccone", el equipo de Sbattella dio otro paso. Formó lo que dentro de la unidad se conoce como "el expediente de Boudou", con datos sobre el vicepresidente, Núñez Carmona, Vandenbroele y un listado de amigos y socios y ejecutivos de firmas vinculadas, entre otros datos.
LA NACION procuró consultar a Sbattella durante los últimos días, pero no respondió la consulta.
Al estallar el "caso Ciccone", la UIF debió ampliar su investigación. A pedido del entonces juez federal Daniel Rafecas y del fiscal a cargo de la pesquisa, Carlos Rívolo, también se centró en los movimientos financieros y bancarios por más de $ 50 millones de The Old Fund, la firma controlante de la nueva Ciccone.
The Old Fund -a la que vuelven a rodear las versiones sobre el eventual desembarco de empresarios como Eduardo Eurnekian, Ernesto Gutiérrez o Daniel Vila- utilizó esos $ 50 millones para pagar salarios de los empleados de Ciccone y afrontar una cuota de la moratoria. También, para solventar entre 2010 y 2011 al menos 19 viajes para Núñez Carmona y cuatro pasajes al hermano del vicepresidente, Juan Bautista Boudou.
Un día después, Sbattella confirmó por Radio Continental a Víctor Hugo Morales que su unidad investigaba reportes sobre "algunas acciones de actores" y de "las empresas que figuran en la causa", aunque aclaró que aún era prematuro concluir que se estuviera ante operaciones de lavado.
Uno de esos "actores" es Núñez Carmona, según el Hipotecario, debido a "una operación realizada en virtud de la exteriorización de activos dispuesta por la ley 26.476", es decir, la de blanqueo de activos..









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