El fomentista encabezó la única lista que se presentó a las elecciones del fin de semana pasado. Destacó que las prioridades para este lugar son mejorar los caminos y detener las usurpaciones. Intentará que Hostería sea una zona residencial.
En diálogo con EL CIVISMO, Eguía comentó cuál es el estado actual del barrio y cuáles son las prioridades de las que se encargará en su gestión, junto con la comisión que lo acompaña.
En primer lugar, explicó que las principales preocupaciones que intentará resolver son las usurpaciones que, desde hace varios años, sufre esta zona del partido de Luján, el estado de los caminos y la posibilidad de que Hostería sea clasificado como una zona residencial.
Manifestó que muchos vecinos de ese lugar presentan sus quejas por el estado de los caminos, la iluminación -que falta en algunos sectores-, y el paso del regador de manera constante, para mantener las calles en buen estado.
Sin embargo, aseguró que su principal preocupación son las usurpaciones, problemática de la que también se encargó el presidente anterior de la entidad barrial, Javier Jech. Eguía sostuvo que, sin ánimos de discriminar, muchas veces se construyen ranchos en los terrenos usurpados y que eso “hunde al barrio”, del que mencionó que “ha mejorado mucho en los últimos años”.
Aunque hace dos años, luego de asumir como presidente de la sociedad de fomento, Jech había asegurado que esta problemática ya había comenzado a solucionarse, según Eguía aún está vigente. “Son terrenos que por ahí hace 20 años que no aparece nada, y si el dueño se pone al día eso estaría en orden. Pero como nadie reclama, entonces pasa. Hay varios terrenos que están usurpados y no han tenido ningún tipo de problemas legales”, comentó. Por este motivo, aseguró que continuará trabajando para solucionar esto. “Vamos a tratar de hacer lo mejor posible, y todo para mejorar el barrio”, dijo.
Otro de los temas que mencionó como una prioridad, es la posibilidad de cambiar la clasificación para que Hostería sea tenida en cuenta como zona residencial, para “que no pongan galpones, ni clubes, ni piletas ni nada, porque si se llega a juntar toda la gente de fiesta todos los fines de semana, casamientos y esas cosas, nosotros no vamos a poder dormir, no vamos a poder estar tranquilos”, mencionó.
En ese sentido, se refirió a un terreno que fue adquirido por la UOM, en el que han edificado, según aseguró, el 80 por ciento de la superficie, al revés de lo que estaría permitido, que es sólo el 20 por ciento de construcción. Igualmente, comentó que existe la posibilidad de que estas mismas personas compren otros dos lotes, lo que nivelaría esos porcentajes. Sin embargo, ante la perspectiva de tener en su barrio un espacio de este estilo, explicó que intentarán cambiar la clasificación de Hostería.
Por último, expresó su confianza ante los dos años que tiene por delante como presidente de la sociedad de fomento y explicó que deberán trabajar para poder conseguir más socios. “Yo me puse como presidente para mejorar el barrio”, manifestó, y agregó: “Hay muchas cosas que no se generan porque muchos bajan los brazos y se dejan de hacer, pero las cosas se tienen que hacer, no hay que decirlas y después no hacer nada, porque la gente desconfía. Cuando uno da plata y no se hacen las cosas, se desconfía”. “La sociedad de fomento se mantiene si se dice que se arreglan las calles y que se compre la tosca. Hay que trabajar para volver a convencer a los vecinos y decirles que es una nueva gestión, que vamos a tratar de hacer lo posible y que cuanta más gente haya, más barato nos va a salir a todos”, concluyó.
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