Los socialistas franceses lanzaron ayer su campaña para la elección presidencial de 2012, prometiendo una “alternativa creíble” al presidente conservador Nicolas Sarkozy. Al final del encuentro anual de la “universidad de verano”, la secretaria general del Partido Socialista, Martine Aubry, dijo que la “brutal” expulsión el mes pasado de mil inmigrantes ilegales a sus países de Europa del Este era un llamado “al odio y al temor”.
Sólo estaba ausente Dominique Strauss-Kahn, director del Fondo Monetario Internacional (FMI), y considerado por los sondeos como el candidato favorito de los socialistas y el que más posibilidades tendría, siempre según esas encuestas, de derrotar a Sarkozy. Strauss-Kahn no ha expresado si aspira o no a ser candidato presidencial de los socialistas. El PS organizará en 2011 una elección primaria para determinar a su candidato.


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