"Me hubiese gustado ver desde el palco banderas argentinas. Trabajaremos para que el próximo 20 de junio sea una fiesta en celeste y blanco". De esta forma, la intendenta Mónica Fein lamentó la presencia masiva de pancartas partidarias que anteayer recibieron a la presidenta Cristina Kirchner en el parque a la Bandera.
En esa línea se pronunció el ex gobernador Hermes Binner, quien consideró que "otra vez" se confundió "la bandera argentina con las banderas partidarias".
"A mí me hubiese gustado ver sólo banderas celestes y blancas que nos contienen a todos. Las demás son sectoriales, de las que soy muy respetuosa, pero costaba ver la bandera más larga del mundo desde el palco", destacó Fein para adelantar que el objetivo del Palacio de los Leones para el próximo Día de la Bandera "será el de unir a todos los argentinos hermanados bajo la misma enseña".
Como en La Matanza. Más contundente fue Lifschitz al evaluar la conmemoración por los 200 años de la enseña patria de la que participó la presidenta Cristina Kirchner. "Anteriormente se concentraban agrupaciones y gremios, que en este acto estuvieron ausentes. Ahora viene Protocolo de la Nación y te cambia toda la ceremonia, se apropian del acto, la ubicación de público y lo convierten en otra cosa. Se perdió la posibilidad de un espectáculo masivo, porque lo terminan convirtiendo en un acto más, de los que vemos por TV en La Matanza. Aquí, se perdió una oportunidad única, que no lució como debía", indicó el actual senador provincial por el departamento Rosario.
Como sugerencia y en función de estos antecedentes con las fechas patrias, Lifschitz advirtió que "habrá que repensar cómo la ciudad organizará el próximo 20 de junio".
Binner, en tanto, se remitió a los actos por el Bicentenario del 25 de mayo de 1810. "No hubo banderas blanquinegras, sino celestes y blancas y eso es lo que pretendíamos para el 20 de junio y no lo logramos. Ahora, en ocasión de los 200 años de la bandera, causó mucha pena ver como la enseña patria quedó subsumida en toda una serie de propuestas de los sectores del partido de gobierno", cuestionó el ex gobernador en declaraciones a La Ocho.
No obstante, Binner avaló la movilización de los militantes "pero en otro lugar, no donde veíamos cómo muchos ciudadanos que estaban allí alejados del palco se iban retirando. Da pena que a Rosario se le haga esto", sentenció.
Réplica. El peronismo recogió el guante. El presidente de la Cámara de Diputados santafesina, Luis Rubeo, criticó los dichos del ex gobernador. En contraposición, consideró que el acto por el Bicentenario "fue un verdadero festejo y una muestra de que es posible y sana la convivencia entre quienes tienen una militancia partidaria y el conjunto de los vecinos que no tienen militancia y que pudieron compartir el festejo en un marco de alegría y patriotismo".
Para el diputado de Unión PRO Federico Angelini "el kirchnerismo transformó una gran fiesta en un duelo de facciones internas. Todo esto ante los gobiernos provincial y municipal del socialismo, que miraban impávidos", sentenció.






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