Con las firmas de los jueces Mirta López González, María Laura Garrigós de Rébori y Rodolfo Pociello Argerich, la sala quinta de la Cámara aplicó al caso la nueva legislación en materia de “calumnias e injurias”, que despenaliza esas figuras cuando se trata de opiniones relacionadas con cuestiones de interés público.
Othacehé lo demandó ante la justicia, pero la jueza en locorreccional Patricia Guichandut, primero, y la Cámara del Crimen, ahora, rechazaron la demanda y sobreseyeron al dirigente piquetero. “Los comentarios presuntamente lesivos descriptos en la querella que dio origen a las presentes actuaciones, se vinculan con expresiones de índole política vertidas para criticar a lo que denominó la ‘vieja política’ -en alusión a la proveniente de gobiernos anteriores- y la necesidad de su renovación”, sostuvieron los camaristas.
Ceballos, “en el marco de un reportaje periodístico donde se le preguntó acerca de los intendentes de distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires, manifestó su opinión negativa tanto acerca del querellante que para ese entonces se desempeñaba como intendente de la localidad de Merlo, como de sus gestiones pretéritas”.
Para los jueces, quedó claro que “el asunto sobre el cual trataba la entrevista periodística revestía interés público, por tratarse de una cuestión política vinculada con el desenvolvimiento del querellante como funcionario en la órbita de un municipio, extremo que permite afirmar que no se ha configurado una injuria”.

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