Sobre miserables

El disparador de la presente es el reciente aumento salarial anunciado para los trabajadores estatales. El gobernador y su séquito han dicho que “debemos valorar la real dimensión de la medida que tiene un profundo contenido social e inclusivo”. Adoctrinamiento de alto nivel.
¡Si hasta lo comparó con lo que ocurre en Europa! Dicho adoctrinamiento ya lleva varias décadas y es propio de los regímenes totalitarios cuyo exponente paradigmático ha sido Goebbels, ministro de propaganda de Hitler con su frase: miente, miente que algo queda.

Mas alla de las innumerables mentiras vertidas por Insfrán en estos días cuya refutación resulta imposible realizar en este espacio, dejó en claro su cómplice alineamiento al matrimonio presidencial. No por afinidad ideológica, seudo reparación histórica, o sanata federalista. Lo que nos une es que son unos de los pocos partícipes de la misma fiesta corrupta. El resto, el resto… la pagamos. Especialmente los otros miserables; los que son mayoría en el país y especialmente en nuestra provincia. Los que están (textual del Gobernador) por encima de “la línea de vida”. Brutalmente sincero: por abajo sólo está la muerte.

Cuesta hablar de los pobres. Nadie quiere ser pobre, ni le gusta decir que lo es, ni que se lo digan. Mucho más aun cuesta aceptarlo, pero siento el deber de realizar algunos comentarios al respecto. ¿Cuándo alguien es pobre? En primer lugar considero que la familia tipo que recibe menos de $ 3.000.- mensualmente es pobre.

Luego, ser pobre no es solo ganar menos de esa cifra. Ser pobre en no tener similares oportunidades que el resto de la población en distintos aspectos. A saber: a) Social: no poder acceder a muchos lugares (“la casa se reserva el derecho de admisión”) y/o ser discriminado (“es aborigen”); b) educativo: carecer de título secundario, terciario o universitario; c) Sanitario: alimentación nutricionalmente inadecuada y/o carecer de servicios preventivos de salud; d) Trabajo: se es indigno, mal remunerado o en condiciones insalubres; e) Vivienda: inadecuada en calidad y/o ubicación; f) ingresos: cuando son insuficientes y/o no se tiene la capacidad para administrarlos adecuadamente; g) varios: cuando no se pueden acceder a medios de comunicación y/o locomoción acordes, cuando no tienen o no pueden acceder a propuestas culturales, no poder vacacionar, concurrir a lugares gastronómicos o de esparcimiento.

Seguramente olvido unos cuantos aspectos que nos enrostran la miseria diariamente; pero no puedo olvidarme de los nuevos ricos, miserables que se pasean en camionetas 4x4, viven en lujosas mansiones, compran campos, son “empresarios”, y no se cansan de repetir las dos palabras mágicas “obra pública”. Causal indiscutible de que los miserables son cada vez mas miserables. Los unos y los otros. Porque solo los miserables son capaces de generar tanta miseria.

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