Recorrió varias localidades. Su discurso hasta ahora ha hecho eje en la seguridad de su planteo para presidir el partido, la recuperación de una organización que – dice- “olvidó” al afiliado y el aliento e impulso a la participación juvenil.
El “olvido” partidario ha sido hasta ahora el núcleo duro conceptual del discurso de Sobisch. Es comprensible. No solo viene de protagonizar dos años de reuniones permanentes con afiliados, sino que ha recogido evidencias concretas de la sempiterna insatisfacción que suele provocar en ese cuerpo gigante que es el MPN la política oficial cuando no da señales de contención a sus propios militantes.
El otro aspecto que puede destacarse de la estrategia electoral de esta campaña de la Lista Blanca, es que a todo lugar que visita siempre destaca uno o varios de los más jóvenes afiliados. En el caso de Añelo, por ejemplo, el candidato a presidir la seccional es Luis Flores, uno de los más jóvenes dirigentes de esa zona. Sobisch enfrenta así uno de los mensajes de sus opositores internos actuales, que alientan “el recambio” dirigencial.
Lo concreto es que la Lista Blanca cumplió su primera fase estratégica, recorriendo la zona centro de la Provincia. Seguirá con su despliegue geográfico, sin descuidar la capital neuquina, donde trabaja activamente desde el cuartel instalado en la calle Mitre del Bajo neuquino, allí donde estuvo muchos años la imprenta del propio Sobisch.
El candidato capitalino, José Oser, tiene la misión de mantener en permanente actividad esas oficinas, y coordinar desde allí todo el nivel operativo de la campaña, que como suele suceder en la Lista Blanca, se plasma en prolijas planillas hechas en computadoras, con todos los datos necesarios para cuando llegue el día de la movilización de afiliados hacia las urnas.

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