La explotación del recurso del agua dio otro paso más desde la empresa Aguas Misioneras Sociedad del Estado (AMSE). El producto envasado ya está en la mesa de los hogares de Posadas y Puerto Iguazú. El proceso se realiza en la planta montada en San Javier, pero la idea es extender los centros de tratamiento siguiendo la ruta de las Misiones Jesuíticas.
Se puso en marcha la extracción y envasado de agua natural. La planta está ubicada en la localidad de San Javier. Los primeeros embarques se destinarán al mercado provincial, para luego proyectar otros destinos, incluido el internacional. Hubo un acto con la presencia del gobernador Closs y del presidente de AMSE, Jorge Galeano.
Con la salida al mercado del “Agua de las Misiones”, comenzó a escribirse un nuevo capítulo de la defensa de la soberanía de Misiones, en el marco de una política de gobierno destinada a exaltar el patrimonio de todos los habitantes de esta Provincia.
El producto de las entrañas de la tierra colorada, al que también se adosará la riqueza que generan las lluvias, fue finalmente envasado y puesto a la venta al público desde la planta montada con este fin en la localidad de San Javier.
El ambicioso proyecto, que salió a la luz hace dos años cuando la Cámara de Representantes aprobó la creación de la empresa Aguas Misioneras Sociedad del Estado (AMSE), se compone en la etapa inicial de una planta envasadora y otra de “soplado” para la fabricación de botellas.
Uno y otro emprendimiento comparten un amplio espacio en la zona urbana de la “Capital de la Caña de Azúcar”, distante a unos 140 kilómetros de Posadas, a la vera del río Uruguay, donde más de una veintena de obreros desarrollan tareas.
Al margen de lo novedoso del proyecto, su funcionamiento fue una bocanada de aire fresco para los habitantes de esta región del Alto Uruguay, por muchos años relegados de la acción de otras administraciones que privilegiaron los intereses personales de sus referentes.
Es que al tradicional cultivo de la caña de azúcar y la elaboración de azúcar y otros derivados, se sumó ahora la extracción, tratamiento y envasado de agua natural con perspectivas comerciales ilimitadas, pero con un objetivo: contribuir con el bienestar de los misioneros.
Fue ese el fin que alentó, en su momento, al actual presidente de la Legislatura provincial, diputado Carlos
Eduardo Rovira, al impulsar la creación de AMSE, con una visión de gestión en condiciones de superar otros emprendimientos que fueron jalonando la historia productiva de Misiones.
Un acto con todos los condimentos
El lanzamiento al mercado de “Agua de las Misiones”, se realizó el miércoles último con un acto al que asistieron el gobernador Maurice Closs; la vicegobernadora Sandra Giménez, como también Jorge Galeano, presidente de AMSE, y el intendente de San Javier, Rubén de Lima Natividade.
Además de los ministros de Salud y diputado nacional electo, José Guccione; de Ecología, Viviana Rovira; de Derechos Humanos, Edmundo Soria Vieta, y otros funcionarios del Ejecutivo y de los poderes Legislativo y Judicial, estuvieron representantes de la Fundación Favaloro, entre ellos Héctor Kleiman, director de Alimentos de la organización, entre otros.
En la calurosa jornada, el ambiente fue enmarcado por la curiosidad de los asistentes, pero sobre todo por una sensación particular generada tal vez por un sentimiento de propiedad, de protagonismo, frente a la explotación de un recurso exclusivo.
Pero más allá de esa circunstancia, en cada tramo de la convocatoria tanto los oradores como los asistentes se preocuparon por destacar las ventajas del flamante emprendimiento, no solamente en lo económico sino también en el aspecto ambiental y sustentable.
Closs: “Contagiar el sentido misionerista”
A su turno, el gobernador Maurice Closs valorizó el significado de encarar proyectos de producción del tipo sustentable, por cuanto “son pocos los casos en que se puede lograr agregar valor, industrializar y cuidar el medio ambiente”, según señaló.
Asimismo, el mandatario misionero revalorizó el emprendimiento de “Aguas Misioneras” como generador de empleo, pero con la mira puesta en la preservación del medio ambiente y los recursos, “para aprovechar los recursos naturales de la provincia para generar valor y salir a ganar mercado”.
El gobernador exhortó a “contagiar una vez más el sentido misionerista, como se logró con el voto a las Cataratas del Iguazú, y salir a pedir y comprar el Agua de las Misiones. En el hogar, hoteles, restaurantes y todos los comercios deben priorizar y promocionar este producto que es nuestro”, puntualizó.
En particular, se refirió al surgimiento de la iniciativa en un mercado cautivo a nivel mundial entre dos grandes grupos “Dadone” y “Nestlé” que con el paso del tiempo “han logrado monopolizar la producción en gran escala, en un segmento al que ahora se sumó Misiones”.
Closs incluyó la explotación del agua en “un modelo de provincia que los misioneros vamos delineando cada día que pasa, con ejes en la defensa de los recursos naturales, pero con especial énfasis en el cuidado y preservación del medio ambiente”, enfatizó.
Galeano: “Es una política de Estado”
El presidente de AMSE, Jorge Galeano, habló de la modestia del arranque de la envasadora, para luego realzar el significado del emprendimiento como un ejercicio pleno de soberanía, “una política de Estado que tiende al uso de los recursos naturales en bien de los misioneros”, puntualizó.
Asimismo, recordó el comienzo del proyecto que encontró en el diputado
Carlos Rovira un intérprete jerarquizado a la hora de evaluar la proyección de la idea, “en un gesto destinado a exaltar las riquezas de nuestro suelo, pero para beneficio de quienes lo habitamos, en primer lugar”. Después de mencionar los desencuentros que en otras épocas había mantenido con la gestión de gobierno del Frente Renovador, Galeano se apoyó en el “significado del diálogo y la comprensión” para superar los antagonismos, “anteponiendo un interés superior, que es el de todos los misioneros”.
Antes, el presidente de AMSE había adelantado el propósito de la firma de de levantar pequeñas plantas en cada uno de los once pueblos donde hubo reducciones jesuítico-guaraníes entre 1609 y 1767: Corpus, Loreto, San Ignacio Miní, Mártires, Candelaria, Santa Ana, Apóstoles, Concepción, Santa María, San José y San Javier.
Tras el paso inicial, comentó que el próximo será en Santa María donde las obras ya se encuentran en un 80 por ciento de ejecución para, en cuatro años, llegar a 14 emprendimientos, plantas con las que se generarían en total unos 400 puestos de trabajos en poblados pequeños de Misiones.



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