Síntomas paralizantes del conflicto político

El Ministro y el dirigente empresario demostraron cómo se pueden malograr la marcha de la provincia y de la economía, según los casos. Proponen priorizar los comunes denominadores antes que las diferencias.

El enrevesado conflicto político nacional, con epicentro en el Congreso, tiene sus notorias repercusiones en la realidad correntina, así como en los niveles de la actividad económica. Eso hace que las diversas lecturas de ese conflicto, registren de tanto en tanto sorpresivas miradas coincidentes.

Es lo que ocurrió ayer cuando durante el programa "La Revista AM" que se emite por Radio Corrientes, en dos entrevistas separadas entre sí tuvieron similares visiones de aquella realidad el secretario de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio De Mendiguren y el secretario general de la Gobernación de Corrientes, Carlos Vignolo.

Vignolo manifestó que "el conflicto no beneficia a nadie, termina todo el mundo perjudicado, anulándose mutuamente y postergando las aspiraciones legítimas que tiene una sociedad como la nuestra, que pertenece a un norte postergado. Basta mirar las mediciones que aparecieron últimamente pero que ya las conocíamos: el 80 por ciento de los argentinos está cansado de las peleas en el Congreso Nacional. Estas cosas deben llamar a la reflexión para todos los sectores tanto políticos como dirigenciales para trabajar en un sentido común, en un compromiso en políticas centrales que ayuden a Corrientes a salir de este estado".

De Mendiguren, por su parte, entre otros conceptos señaló que en virtud de los signos positivos de la economía "para la Argentina el tren está pasando de nuevo… ¡y nosotros nos estamos peleando en el andén!". Y agregó: "Soy profundamente optimista y me da bronca cuando ponemos la energía donde no tenemos que poner".

El secretario general de la Gobernación de la Provincia, Carlos Vignolo, señaló en exclusiva para La Revista AM que "no nos sirve estar en conflictividad permanente". Destacó además los remates ganaderos y las medidas que benefician al sector.

El ministro se refirió a las discusiones entre la oposición y el oficialismo en el ámbito nacional señalando que "el conflicto no beneficia a nadie, termina todo el mundo perjudicado, anulándose mutuamente y postergando las aspiraciones legítimas que tiene una sociedad como la nuestra, que pertenece a un norte postergado. Basta mirar las mediciones que aparecieron últimamente pero que ya las conocíamos: el 80 por ciento de los argentinos está cansado de las peleas en el Congreso Nacional".

VISIÓN

INDUSTRIAL

A su turno José Ignacio de Mendiguren, secretario de la Unión Industrial Argentina (UIA) y ex ministro nacional de Producción, señaló que el futuro del país en materia económica es bueno, pero que se ve enturbiado por las crispaciones políticas de los últimos tiempos.

"Estamos en una situación económica buena para el país, con mercado y precios internacionales favorables, la demanda interna creciendo, el campo con buenas perspectiva, se espera una mayor cosecha, hay un ciclo húmedo y el sector industrial tuvo una recuperación, aunque lenta.

Pero para aprovechar esta coyuntura "hay que bajar los niveles de conflictividad", consideró

¿Recambio en el banco?

Más allá del conflicto gremial de esta coyuntura, el Banco de Corrientes se apresta a concretar su reunión de directorio el próximo 21 de abril. En la oportunidad se tiene que aprobar el balance del año pasado y procederse a la renovación de autoridades.

Fuentes extraoficiales dan por descontado que Orlando Costaguta no seguirá al frente de la entidad. Por otra parte, trascendió que en los últimos días tres empresarios fueron convocados por el Gobierno provincial para analizar el presente y el futuro del Banco oficial. Luego de esa reunión se especuló que alguno de ellos podría ser el próximo presidente del Banco de Corrientes SA.

Se trata de conocidos hombres de empresa de la provincia: Alejandro Abraham, Rafael Rosetti y Roberto Demonte.

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