Snopek: “un carajo que ver”

El diputado provincial fue acusado de tratar “groseramente” a un grupo de mujeres que ayer concurrió a la Comisión de Asuntos Institucionales para solicitar la sanción de la Ley de Cupo. El joven legislador se mostró irascible no solo con ellas sino también con su par Pablo Baca, a quien le negó la palabra.
El incidente más serio se produjo luego que Salma Haidar, pionera de la Ley de Cupo en Jujuy, recordara durante la reunión que el juez federal Mariano Cardozo –padre del secretario privado del diputado Snopek- había hecho lugar a dos amparos presentados en la década del 90 ante el incumplimiento de la norma en la provincia: “que él sea mi secretario no tiene un carajo que ver”, retrucó el legislador, ante la mirada atónita de las mujeres.

El otro incidente se suscitó cuando el diputado radical Pablo Baca anunció que quería señalar un par de cosas: Snopek le advirtió que no le iba a permitir que emitiera opiniones “porque ya las conozco y usted acaba de plantear un recurso contra el Estado provincial”. Según el relato de una de las mujeres, Baca contestó que respetaba los argumentos pero que hablaría igual, ante lo cual Snopek volvió a la carga: “controlaré el tiempo y si lo tengo que interrumpir, lo haré”. El radical pasó a enumerar que los miembros de la Legislatura tienen el deber de sancionar leyes y que no puede aprobarse una norma con un cupo del 10 por ciento porque la cláusula constitucional establece que la participación no puede ser menor que lo que fija la ley nacional.

La cosa no vino bien desde un comienzo, ya que el titular de la comisión avisó de entrada que no iba a emitir ninguna opinión sobre el asunto y no permitió que un canal de televisión hiciera un paneo de la asistencia.

“Un político de fuste me decía: la política no es para calientes; que el que se calienta en política, pierde”, le dijo Haidar al concluir la reunión.

Las mujeres revelaron que Snopek citó a los otros miembros de la comisión para las 11 horas y a ellas a las 10, por lo cual los otros diputados llegaron tarde y no pudieron participar. Además, con el argumento que el personal legislativo estaba de paro, no se realizó el registro correspondiente de la audiencia.

La dirigente Nora Ferreyra se retiró antes, sin poder disimular la indignación: “nos trataron groseramente”, declaró.

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