Una sólida alianza Universidad-empresa

El equipamiento incorporado con el financiamiento del Consorcio del Parque Industrial convierte a la Universidad Tecnológica en un factor para el desarrollo empresario.
La plataforma tecnológica (Platec) que tiene asiento en el Parque Industrial de Bahía Blanca dio un paso trascendente a nivel regional con la incorporación de equipos de última generación que ayer fueron presentados oficialmente en las instalaciones de la empresa Tecmaco, que ofició de anfitrión.

Este proyecto es impulsado por el Consorcio del Parque (CPI) y la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional, y cuenta con el apoyo del municipio.

En Platec convergen una serie de unidades de desarrollo con objetivos específicos, que generan entre sí la sinergia necesaria para ofrecer a emprendedores y empresas pymes una formidable herramienta para la realización de sus proyectos.

Precisamente, los equipos presentados ayer, que significaron una inversión de alrededor de 3 millones de pesos para el CPI, se incorporaron a la Unidad de Desarrollo Industrial y Tecnológico (Uditec), que se ocupará del desarrollo de patentes, diseño industrial, maquinado y producción de matrices.

El resto de las unidades son: un Laboratorio de Instrumentación y Ensayos (LABS), una Incubadora de Empresas (INCUBATEC), un área de Generación e Innovación (EBT'S), y un Centro de Capacitación (CP4P).

Esta conjunción de esfuerzos entre Universidad y empresa, lideradas cada una por Raúl Carrete (CPI) y Heriberto Ercoli (UTN) tuvo la virtud de compatibilizar los tiempos de la ciencia aplicada con los del trabajo diario, un obstáculo que suele frenar muchos buenos proyectos.

"La Universidad acortó los tiempos que la separaban de la empresa convirtiéndose en un socio útil para la resolución de sus problemas, la investigación y la innovación", le dijo ayer a "La Nueva Provincia" el decano de la UTN, doctor Heriberto Ercoli.

Desde el sector empresario el objetivo es también muy claro: "Necesitamos que a partir de este centro tecnológico se desarrollen muchas pymes, porque la diversidad será lo que nos posibilite a todos mantener un horizonte de rentabilidad", señaló Carrete.

El diagnóstico, no por obvio es menos real: si somos demasiados haciendo lo mismo y no hay posibilidades para la innovación, es probable que un buen proyecto fracase antes de lo previsto, porque se acaba su rentabilidad.

"Este proyecto tiene como objetivos agregar valor e innovación a las empresas, posibilitando su crecimiento. Tomemos como ejemplo, el caso de un empresario que se dedica a fabricar válvulas y que no puede elaborar una nueva matriz porque su costo le come su rentabilidad. En esta unidad de desarrollo encontrará la solución", explicó Ercoli.

La Uditec podrá copiar un diseño o un objeto, desarrollarlo, elaborar una matriz y, finalmente, convertirlo en un nuevo prototipo de producto.

Con este objetivo se incorporó un escanner de 3 dimensiones --hay dos en el país-- capaz de desarrollar un objeto virtual, que una vez procesado es interpretado por una interfaz de control numérico computarizado y convertido en una matriz.

El paso final es usar esa matriz para fabricar un nuevo producto en una inyectora de zamac, una aleación de aluminio y cinc.

Esta línea de producción le permitiría a un empresario pyme mostrarle a sus potenciales clientes una réplica real de su nuevo lanzamiento.

En este sentido, el universo de posibilidades es tan amplio como uno pueda imaginarse: bijouterie, herrajes, válvulas, piezas mecánicas, piezas de PVC, etc.

Tanto Ercoli como Carrete dijeron no tener dudas sobre la existencia de emprendedores y empresarios en condiciones de aprovechar las nuevas tecnologías, incluso salvando el obstáculo de la falta de escala.

"Nuestra intención es sustituir importaciones, pero no estamos pensando en competir con los chinos, sino con muchos vecinos que hacen fundición y matricería para Bahía Blanca. Cómo es posible que nosotros no podamos hacer lo mismo y convertirnos en un factor de desarrollo regional", se preguntó Ercoli.

Carrete, por su parte, destacó el esfuerzo que significó para el CPI la inversión en tecnología, pero confió en que sus asociados aprovecharán las nuevas oportunidades. Ambos dirigentes resaltaron que la nueva unidad de desarrollo no persigue un afán de lucro, sino que el propósito es que se autofinancie.

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