"La situación en La Pampa es fea"

Mario Vega - ¿Cuál es la idea que la generalidad de los adolescentes tienen sobre la policía? Seguramente habrá más de una respuesta, pero también es verdad que muchos tendrán apreciaciones negativas.
Porque manifiestan cierta fobia al uniforme que pareciera representarles algo más que el orden o la legalidad, dado que no pocas veces se conocen situaciones de abusos que dan pábulo a esa condición de policía "brava" que, hay que admitir mal que pese, algunos -una minoría por cierto- quieren o apoyan. Tal vez por eso dudó Luis cuando fue tentado por un amigo, terminado el secundario en su Victorica natal, para venir a Santa Rosa y hacer el precurso en la Escuela de Policía.

"Un amigo, 'Pato' Maldonado, se anotó para no hacer el servicio militar y me dijo a mí. Yo policía no quería ser, aunque igual vine a hacer el curso. Después que lo terminamos me mandaron llamar dos veces y no quise volver, hasta que me convencieron, ingresé y egresé como oficial ayudante". Pasarían poco más de 30 años de aquel momento hasta su retiro, después de diversos destinos, que incluyeron los inicios "en la calle" en la Seccional II, -"iba incluso a la noche cuando no estaba de turno, y acompañaba al oficial de servicio, porque quería aprender", recuerda-; después un breve paso por Larroudé ("quince días castigado"); un tiempito en Toay; un par de años en Quehué, Doblas; para llegar al destino que marcaría su paso por la fuerza: la División Toxicomanía.

El retiro, la paz.

En la tranquilidad de su casa, Luis hoy goza de todo el tiempo para dedicarse a otra de sus pasiones, el deporte. "Siempre me gustó, el atletismo, y sobre todo el ciclismo -se habría de imponer en muchas pruebas-, y la verdad es que me gusta competir, siempre con lealtad. ¿Por qué tanto deporte? Porque creo que un policía debe tener un porte atlético, dar una buena imagen, pero además porque es lo más bueno que hay, la competencia sana", reflexiona.

En su paso por la Escuela de Policía habría de conocer a Mónica, hoy también policía retirada -con el grado mayor de los suboficiales-, y formaría su hogar. Llegarían luego los hijos, Natalí (27) y Facundo (23).

Parece un buen momento este para que Luis cuente lo que podrían ser una suerte de "memorias" de un policía. Sobre todo lo que tiene que ver con un tema tan preocupante para la sociedad, como es la droga.

Arruinados por la droga.

"Sí, he visto mucho. Sé de gente que acá en Santa Rosa se quedó en la calle por consumir, y sobre todo gente mayor, lo que llama bastante la atención. Los teníamos identificados como consumidores y a veces sufrían las consecuencias de la delincuencia", cuenta explicando algún hecho de violencia sobre personas que habían contraído deudas con narcos que después intentaban cobrar de cualquier manera.

Mientras Correa estuvo al frente de la División Toxicomanía algo empezó a cambiar, porque hubo mayor celo en los controles, y mayor compromiso de las autoridades con una cuestión que hoy, nuevamente, aparecería desordenada, por decirlo de un modo más o menos suave.

La división participó de un importante trabajo interdisciplinario, identificando grupos de riesgo, relevándolos, y tratando además la problemática de Sida, que por entonces -por aquello de que muchos adictos se inyectaban- aparecía muy cercano al mundo de las drogas. "No sirven para nada las charlas, hay que involucrarse y trabajar con los grupos de riesgo", sostiene convencido.

"Los 'kioscos' empezaron a sentirse controlados, porque poníamos una cámara, y era increíble la cantidad de gente que llegaba a comprar, desde menores a gente grande. Se hicieron allanamientos y en casi todos los casos había personas detenidas, y eso tenía su correlato en la Justicia porque quedaban presos hasta el juicio", amplió el comisario mayor (r).

100 procesados en las calles.

Todo empezó a cambiar a partir de 2005 "cuando se creó un antecedente por el Caso Cuello. Se hizo un allanamiento y una de las personas detenidas fue Cuello, pero fue excarcelado a pesar de estar incurso en un delito grave. Desde ese momento todo el que era detenido quedaba excarcelado", reveló. "Yo seguía trabajando igual, pero quizás el personal pensaba para qué trabajar tanto si después entraban por una puerta y salían por la otra", completa.

¿Qué pasó? "En el Tribunal Oral Federal hubo bajas, el fallecimiento de José María Meana y la jubilación de Los Arcos Vidaurreta, y quedó sólo el doctor Triputti. A veces se convocaban jueces de otra jurisdicción para completar el TOF cuando quedaba algún detenido, pero en casos excepcionales. Pasó con el "Chuña" Alvarez, o René Aguirre", rememoró.

Y amplió: "¿Por qué en estos casos sí se los mantuvo detenidos? Diría que si ustedes (el periodismo) se ocupan de todos los casos de la misma manera se resuelve distinto. En la misma condición hay personas de Tartagal, que están procesadas como una organización dedicada al tráfico de estupefacientes, y están libres por lo menos desde 2005".

"Debe haber más de 100 personas que están procesadas, a las que no le sale el juicio y siguen vendiendo droga, porque no les importa nada. Para ellos tener procesos no es nada, el único castigo que realmente sienten es cuando caen presos, viven el momento", explicó el policía. Amplió un concepto preocupante: "Hasta 2005 se respetaba muchísimo a la Policía provincial pero ahora existe esa idea que en La Pampa ya no pasa nada".

Operativo a punta de pala.

Después contó algunos de los muchísimos operativos en los que participó, y que le dieron satisfacción profesional. "Acá no sólo ingresa marihuana, sino también mucha cocaína que ahora es barata, LCD y también éxtasis", puntualizó. Recordó el caso de un pibe, Nieto, "que nos había abierto un canal de drogas importantísimo, vinculado con Jardín América, Misiones, y nos inundó de marihuana, y lo desactivamos".

Luis tiene un recuerdo especial de uno de los últimos hechos en los que intervino. "Creo que es un dibujo de mi personalidad. Fue cuando secuestramos 150 kilos de marihuana en Huinca Renancó. Fuimos a una casa, estuvimos todo el día y el propietario nos allanaba todo, nos servía las pruebas pero no encontrábamos nada. Me pareció que colaboraba demasiado, y cuando eran como las 5 de la tarde, con todo el personal sentado, yo seguí buscando. Me llamó la atención la casa muy desordenada, pero el patio estaba muy prolijo, demasiado, así que agarré una pala y con toda la bronca empecé a cavar. Cavaba y miraba; aquellos están sentados y yo que soy el jefe laburando, pensaba. Pero cuando encontré la droga enterrada fue una gran satisfacción", sonríe.

¿Desfederalización?

Después del caso Cuello, el comisario vio que las causas se atascaban y llegó a plantearse si no sería bueno que la Provincia adhiera a la Ley de Desfederalización, por lo menos hasta que se constituya con todos sus miembros el Tribunal Oral Federal. "En Buenos Aires se le hizo mucha propaganda a lo que se llamó Ley Arslananian, porque les interesaban las estadísticas. Yo no estaba de acuerdo, pero vistas las circunstancias llegué a pensar que al final era mejor la desfederalización, al menos por un tiempo".

Eso hubiera obligado a actuar a los jueces locales. "Esto tiene cosas a favor y en contra. Acá había quejas porque no se esclarecían delitos menores, y si la Justicia se iba a ocupar de los 'kiosquitos' de drogas no iban a ser delitos importantes, y podría pensarse que tampoco se iban a resolver", analizó.

Hoy el TOF sigue incompleto, y tiene cientos de causas sin resolver. ¿Qué hacer? Algún legislador quizás encuentre la respuesta.

Miles de consumidores.

El policía retirado afirma que "hay muchísima venta y consumo, porque a menor riesgo mayor ganancia. El panorama es feo hace varios años, hay droga en forma significativa, y en casi todos los pueblos aparece algo". Correa pide volver a un trabajo interdisciplinario: "Hay que hablar con quien tiene el problema, con el pibe, con la madre, con la abuela".

El hombre que no quería ser policía hoy está conforme con lo que hizo, y naturalmente no tiene aquella visión de sus 18 años. "Creo que fui un buen policía, que hice mucho, aunque alguna vez me sentí algo frustrado por no poder solucionarle problemas a la gente. En general estoy conforme porque ponía todo, hasta plata, porque nunca tuvimos caja chica y algunas cosas las resolvía del bolsillo: para el que te pasa el dato, la tarjeta para el teléfono así te avisan...".

Lo dice un experto, cada vez hay más droga en la Provincia. Quizás habría que escuchar más al comisario Correa; podría hacer aportes si las autoridades lo convocan. Sería bueno.

¿Marihuana, una droga blanda?

El comisario Correa, siempre calmo, sólo se enerva un poco cuando se insinúa que la marihuana es una droga blanda. "He visto chicos que parecían animalitos por su consumo. Más de una vez tuve que acompañar a madres con sus hijos al hospital y los teníamos que tener para que los medicaran. Esa droga destruye la mielina y puede generar cuadros 'borde lynn'. Por eso me llama la atención que una eminencia como el doctor Zaffaroni dijera que 'una plantita la tiene cualquiera', como sugiriendo que sus efectos son menores".

Sobre esas expresiones dijo que el miembro de la Suprema Corte "es tan estudioso, pero tan estudioso, que no está en este mundo, no conoce la realidad. Hace un tiempo incautamos una planta a la que nos encargamos de cosechar y se obtuvieron 25 kilos entre floración y hojas de marihuana. Se pueden sacar muchos kilos de una plantita, y entonces decir eso es un disparate", opinó. "Si Zaffaroni hubiera visto esos casos que vimos nosotros no hubiera dicho lo que dijo", completó.

Después le apuntó a los que venden droga: "Parece hasta gracioso, porque tienen una visión casi idealista: si les preguntás por qué andan en eso te dicen que le quieren dejar un buen pasar a su familia. Como cualquier ciudadano, ¿no?. En realidad son personas a las que no les importa nada, que encuentran la veta para hacer dinero y no le interesa la salud de los demás y dicen: 'yo no los obligué'. Y en realidad es eso, porque esa idea de los padres, 'tené cuidado con lo que te ponen', no existe. Puede haber una cuestión excepcional, pero nadie induce a nadie, consume el que quiere hacerlo".

No a la despenalización.

El ex Jefe de Toxicomanía está en contra de la despenalización. "El consumo nunca estuvo penado, lo que sí se penaliza es la tenencia menor de droga, y eso se tiene que seguir penalizando", aportó.

No está de acuerdo con traer gente a dar charlas. "No le encuentro sentido. Hay que intervenir en los grupos de riesgo, y tiene que haber un protocolo de intervención para que de inmediato estén los profesionales (médicos, psicólogos). Me ha pasado traer un chico de Victorica y que no lo reciba nadie, y lo citen para el lunes. El lunes nunca volverá, no tiene medios, no tiene forma".

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