Situación crítica entre Resistencia y Sáenz Peña

El expediente iniciado por la Defensoría del Pueblo sobre el estado de la autovía de la ruta 16 pone de relieve que enlaza cuatro provincias a lo largo de 707 kilómetros, pero de los cuales solamente 176 están concesionados.
Al describir el cuadro de situación el defensor Gustavo Corregido sostiene que “los tramos por donde circula mayor flujo de tránsito pesado son los que presentan el más avanzado deterioro por el paso del tiempo, siendo muy crítica la situación entre Resistencia y Sáenz Peña”.

Corregido resaltó que la ruta 16 es eje de conexión bioceánica y presenta en el tramo principal y de mayor carga vehicular “graves falencias” enumerando como principales las dimensiones y luego el “avanzado deterioro de la carpeta asfáltica que se traduce en baches y desniveles en casi toda la extensión”.

“La calzada tiene 6,70 metros de ancho, y aparece desactualizada frente al avance tecnológico de la industria automotriz y metalmecánica que ofrece cada vez vehículos más robustos. Por eso, implica un alto riesgo el cruce de camiones de gran porte y colectivos, o el tránsito de cosechadoras, sembradoras u otros implementos agrícolas. No solo la infraestructura vial es deficiente, sino también la señalización”.

Reseña histórica

La ruta fue planificada a inicios del siglo XX con el objetivo de unir las regiones NEA y NOA a través de la planicie del Gran Chaco. De hecho, el primer tramo, con la actual traza, fue asfaltado entre 1964 y 1968. Comprendía desde el kilómetro 2 (Resistencia) al 176 (empalme con la ruta nacional 95, Sáenz Peña); mientras que los primeros ensanches datan de 1971, entre los kilómetros 17,5 y 31, y 31 al 90.

Antes, el entonces gobernador Anselmo Zoilo Duca hizo su parte. El 13 de noviembre de 1958, la Legislatura chaqueña aprobó el plan vial que proyectaba la pavimentación y nueva traza de las rutas 11, 16, 90, 94 y 95. Tres años después, el 5 de diciembre de 1961, la Ley 425 autorizaba al gobierno provincial a pagar los certificados de Vialidad Nacional para la pavimentación de rutas. Fue la forma para acelerar los trabajos que avanzaban con incontables dificultades. “Casi medio siglo después, la ruta bioceánica enfrenta severos problemas de estructura y reparaciones que no acompañan el incremento desmedido del tránsito vehicular y los nuevos flujos de tránsito pesado provenientes de todo el Mercosur”.

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