El Senado aprobará este miércoles la emergencia para la zona afectada por el volcán Puyehue. Se percibe una cierta satisfacción entre políticos por la celeridad que se le ha dado a las acciones para mitigar el desastre. La situación, igual (conviene no olvidarlo) está muy complicada.
“Lo que hay que rescatar de toda esta situación es que las fuerzas políticas supieron comprender la necesidad de los ciudadanos afectados por la erupción y se pusieron a trabajar en conjunto para solucionarla lo antes posible”, dijo Comelli quien además aseguró que “esto se ve claramente porque en simultáneo están saliendo las cosas desde el Legislativo y los Ejecutivos”.
Más allá de los beneplácitos por el manejo político de la situación, es conveniente tener en cuenta que la incertidumbre económica y social que ha provocado todavía no tiene remedio ni certezas, sobre todo en lo que hace a la temporada turística invernal y las eventuales consecuencias negativas de la merma en la actividad.
Lo cierto y concreto es que los aeropuertos seguirán cerrados, tanto el de la capital neuquina como el de Bariloche, los dos más importantes, por lo menos hasta los primeros días de julio, afectando ya directamente la temporada alta clásica.


Comentá la nota