La siesta del martes pasado, no fue de las mejores que le tocó vivir a la nuevo ministro del Superior Tribunal de Justicia de San Luis, Lilia Novillo, según confiaron a Periodistas en la red, fuentes judiciales de esa circunscripción. ¿El motivo? Es que Novillo viajó con intenciones de informarse, in situ, de lo que ocurre allí, y recibió tantos reclamos que volvió con la mochila demasiado recargada.
Si bien la cosa venía mal, hubo dos episodios que la agravaron. La sanción que recibió el juez Alfredo Cuello, debido a una nota que envió al Superior Tribunal quejándose por la disminución de su personal (ver al final de esta nota) para enviarlo al Juzgado de Instrucción Nº 3, de reciente creación. La otra, que el máximo órgano de justicia de San Luis, nombró un nuevo Fiscal de Cámara en Villa Mercedes, pero no tiene ni un espacio físico ni personal para llevar a delante su tarea, “algo así como nombrarlo al pe…”, señaló nuestra fuente.
Uno de los problemas tratados, el de falta de infraestructura, llevó a los presentes, a quejarse porque hasta el momento no han podido visitar el nuevo edificio que se está construyendo para esa circunscripción judicial, “pero lo que es más grave, es que no sabemos si se está construyendo o se lo ha abandonado”, dijo la fuente a lo que agregó que “tampoco sabemos si se están haciendo las modificaciones propuestas, por ejemplo la morgue, que nunca fue planteada por el ministro Florencio Rubio ante los proyectistas del nuevo edificio”.
Novillo, viene de cuna peronista, y ella misma lo sostiene, y tal vez por esa cuna es que pidió que se formara una comisión para estudiar todos los problemas de la circunscripción. “Lo que esperamos es que esta comisión no se forme para lo que señalaba Perón”, nos dijo la fuente, en obvia referencia a los dichos del ex presidente, en cuanto a que ‘si quieren que nada se aclare, formen una comisión’.
Lo que quedó muy en claro por lo vertido en esa reunión, es que en Villa Mercedes, los ministros Omar Uría y Florencio Rubio no están muy bien vistos que digamos y Novillo debe guardar en sus oídos los ecos de todas las quejas hacia ellos.
Quemá esas cartas
Aparte de la carta del juez Cuello al Superior Tribunal, transcripta textualmente al final de este artículo, el fiscal de Cámara Néstor Lucero, también les envió una misiva con términos durísimos. Cabe recordar que Lucero habla en nombre del Colegio de Magistrados de Villa Mercedes, del cual forma parte.
Lucero les hace saber que el Poder Judicial de Villa Mercedes tiene la misma cantidad de empleados que hace 20 años, pero que las causas se han quintuplicado. En ese sentido, afirmó que “los Juzgados civiles están trabajando con la misma cantidad de personas que hace 40 años; en el Laboral 2, hace 15 años había 20 personas, ahora no debe haber más de 7...El juez Cuello ha reflejado la verdad, pero el Superior Tribunal no resuelve nada”. Y tilda esta actitud de los ministros como una “impericia”, pues sostiene que no es “obsecuencia” al Poder Ejecutivo para reclamar mayor presupuesto para satisfacer esas necesidades básicas que padece la justicia puntana.
Respecto de las sanciones a Cuello y a la empleada Lorena Alejandra Báez hace dos meses (ver archivo), Lucero las tilda como “una vergüenza”, porque “el Superior Tribunal está sancionando a quienes dicen la verdad”, sostiene.
“Éramos pocos y parieron el Acuerdo 501”
Bajo este título, el juez Cuello, envió una nota al Superior Tribunal de Justicia de San Luis, quejándose, en duros términos, por la decisión que se tomó, mediante esa Acordada, de quitarle personal para que comenzara a funcionar el Juzgado de Instrucción Nº 3 de Villa Mercedes. Aquí se refleja claramente el dicho popular que define ‘desvestir un santo, para vestir a otro’. A continuación, publicamos textualmente el contenido de esa carta, por considerarla muy rica y racional, algo que se ve molesta a los ministros del máximo tribunal puntano, puesto que por esta carta, Cuello fue sancionado con un apercibimiento.
“En esta oportunidad me dirijo a V.E., y por su intermedio a todo el Cuerpo que encabeza, para hacerle saber la vergüenza que siento frente a mis propios empleados, que ven como “su Juez” no alcanza a defender el Juzgado del que es titular.
Con esperanzas recibimos sus promesas de que ya nada nos iban a sacar, y se las trasmití a todo el personal con la alegría del que es escuchado por primera vez. Su llamado de la semana pasada, cuyo tenor también conoce su secretario –su hijo-, tal vez hubiera sido preferible que no se produjera, de esa manera no me sentiría ridiculizado con la novel integración del plantel del Juzgado de Instrucción Nº 3. Éste, de reciente creación, solo me ha traído amarguras, cuando en realidad ingenuamente creía estar frente a una verdadera oportunidad de trabajar.
Imagino que saben que me trasladan una excelente empleada –de allí que la flamante Juez la haya pedido- y no es la primera vez eso sucede y les soy sincero, no entiendo el por qué. Qué pasa que siempre salgo “sorteado” con la misma bolilla, cómo se defienden otros jueces para que no les pase.
Permanentemente me pregunto qué debo hacer, cómo conducirme, si debo agachar la cabeza o si debo protestar, haciendo oír mi voz que como respuesta solo recibe inconsultos y dolorosos Acuerdos. Lo primero sería obediencia debida, y por supuesto no lo esperen de mí o, quizás, se está a la espera de mi agotamiento. Quiero ser muy respetuoso, siempre lo he sido, a pesar de no recibir el mismo trato, entiéndase bien, han saqueado el Juzgado. Hace un año que los abogados nos escuchan decir que tal empleada ya no está y que a su expediente veremos quién lo llevará. Algunos, los más, nos comprenden, otros festejan la oportunidad de “voltearnos” algún día no muy lejano.
No ha sido fácil escribir estas palabras, también están llenas de temores, pero sin ir más lejos hoy, una de las causas más emblemáticas -“El Ruiseñor” (NdelaR: esta causa es la del doble robo a la estancia de Justo Daract, que terminó con la renovación total de la Unidad de Investigaciones de Villa Mercedes)- con sus cuatros cuerpos se queda sin su instructora, quien por otra parte llegó a resignar sus vacaciones para estudiarla y tramitarla, aún con otros jueces subrogantes durante la reciente feria judicial.
Lo saludo atentamente, esperando un mínimo de racionalidad en las decisiones que adopten en el futuro inmediato”.
Comentá la nota