Incapaz de estructurar una política comprometida con la sociedad y sólo recostada en la construcción de grandes edificios con el aporte de la coparticipación nacional que permite escondidos negociados, el gobierno provincial se movilizó entre gallos y medianoche para “retirar” de una clínica privada de Ibarreta al joven de San Martín Dos que estaba siendo comido por una extraña enfermedad. En ese establecimiento le extrajeron varios gusanos y lo hidrataron. Es el caso del adolescente de 16 años de edad que fue recogido por un diputado provincial, tras observar como el abandono y la desidia oficial permitieron un espantoso cuadro que lo inmovilizó e impidió su alimentación en una escuela de la zona.
CUADRO
Se trata de Pablo Barrientos, quien nació el 15 de agosto de 1994, su DNI es el 42993332, en San Martín Dos, pero vive en la colonia San Pablo, a 10 kilómetros del pueblo que lleva el nombre del Padre de la Patria. Vive con una vecina que lo cuida porque es huérfano y tiene un hermano menor, de 8 años de edad. No puede movilizarse hace ocho meses. Asistía a una escuela y por la enfermedad dejó de hacerlo. Por lo mismo tampoco puede alimentarse normalmente ya que sólo conseguía alimentarse en el local escolar, con lo cual acaba de ingresar a un importante cuadro de desnutrición.
Fue llevado por su cuidadora, tres veces al hospital de San Martín Dos, pero el mal lejos de detenerse, siguió avanzando.
Nadie supo decirle que tiene y apela a un ungüento para camiones para combatir a “eso” que se está llevando sus pies.
Un leñador alertó de la situación al diputado Ariel González quien lo trasladó hasta la clínica que su padre tiene en Ibarreta, donde inmediatamente recibió atención médica y curaciones de rigor.
Allí se le extrajeron varios gusanos de las heridas de los pies, fue alimentado e hidratado ya que su estado de desnutrición avanzado así lo requería.
COMITIVA
El sábado a la noche, alrededor de las 21 cuando el legislador se encontraba en la localidad de Palo Santo en un acto partidario, recibió la noticia que se presento el comisario del pueblo junto con una ambulancia del SIPEC para trasladar a Pablo al Hospital Central de Formosa por pedido del ministro de Desarrollo Humano, Aníbal Gómez. Sin embargo, el muchacho se negó al viaje. Pero para que ello fuera posible fueron necesarias unas diez personas que estaban en el lugar quienes lograron impedir el retiro de la clínica y posterior traslado. “Se vivieron momentos de mucha tensión porque lo querían llevar por la fuerza”, describió poco después el diputado Ariel Gonzáles.
“El problema se planteaba en quién se hacía responsable del joven o de lo que le pudiera pasar siendo que hasta ese momento estaba a cargo y bajo mi responsabilidad”, explicó el parlamentario.
Sin embargo, alrededor de las 3.00 del domingo se presentaron nuevamente el comisario y una comitiva policial con la ambulancia con una orden judicial y autorización del padrastro del joven para llevárselo ante lo que ya no pudieron negarse siendo trasladado hasta el Hospital Central de nuestra ciudad.
En las próximas horas, Gonzáles presentará un extenso y pormenorizado pedido de informes al ministerio gobierno provincial a fin de determinar responsabilidades de tan aberrante hecho de desidia y abandono de persona.
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