El pequeño Alí el-Sayed tiene once años y fue el único sobreviviente de una familia tras la matanza que se llevó a cabo en la provincia de Homs, en Siria, el fin de semana pasado. "Me embadurné con la sangre de mi hermano", contó el chico para explicar cómo evitó ser asesinado..
Los militares asesinaron a los padres de Alí y a sus cuatro hermanos. El niño, asustado, atinó a tirarse al piso cuando los militares abrieron fuego, y fingió estar muerto. "Me embadurné con la sangre de mi hermano y me hice el muerto", explicó luego Alí, tras sobrevivir al feroz ataque.
Más de cien personas fueron asesinadas el último fin de semana en Homs a manos de las milicias. Según se informó, en su mayoría fueron atacados con armas de fuego y puñales.
Naciones Unidas precisó que específicamente en Hula muchas familias fueron ejecutadas. Navi Pillay, Alta Comisionada de la ONU, señaló que dicha matanza puede atribuirse al grupo paramilitar Shabiha, quienes habrían invadido la zona para acabar con los habitantes.
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