Las fuerzas de Al Assad atacaron durante las primeras horas del sábado dos barrios de la ciudad con artilleria pesada. Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU votarán el envío de observadores a Damasco
No se señalaron víctimas de este bombardeo en los barrios de Jurat al Shaya y al Qarabis, precisó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), una organización con sede en Gran Bretaña.
Durante los meses anteriores a la tregua, Homs, la tercera ciudad del país, fue violentamente bombardeada, principalmente su barrio Baba Amr, un bastión de los rebeldes recuperado por el ejército el 1 de marzo después de un mes de ataques incesantes.
A pesar del alto el fuego, en los dos últimos días murieron 18 personas, en su mayor parte civiles, pero este balance es inferior a las cifras de los últimos meses, cuando había decenas de muertos cotidianamente.
Decenas de miles de sirios manifestaron el viernes en todo el país para poner a prueba el compromiso del régimen de respetar el plan del emisario internacional Kofi Annan. Estas marchas fueron "más importantes que las semanas anteriores" en casi todas las provincias, a pesar de un despliegue militar masivo, según la OSDH.
El ejército disparó contra los manifestantes, matando a cuatro personas en el todo país e hiriendo a otras 20 en Jassem, en la provincia de Deraa. En esa ciudad, los disparos contra los manifestantes duraron dos horas y al menos cinco personas fueron arrestadas, de acuerdo con la OSDH.
Consejo de Seguridad vota el envío de primeros observadores a Siria
Se retrasó, hasta este sábado, el voto para autorizar el envío de los primeros observadores a Siria, después de que sus miembros negociaran durante horas y sin un resultado concreto la resolución que debe aprobarse para que ese equipo inicial se despliegue en el país árabe.
El máximo órgano internacional de seguridad se reunirá a partir de las 15.00 GMT del sábado "con el objetivo de tratar de votar un texto", según anunció la presidenta de turno del Consejo, la estadounidense Susan Rice, quien señaló que se trabaja ya en un proyecto que contemple las negociaciones de este viernes.
Rice detalló que, tras horas de "negociaciones serias", los quince miembros del consejo decidieron reunirse el sábado para votar "una versión modificada" de la resolución presentada el jueves por Estados Unidos, Francia y Reino Unido, con el apoyo de Alemania, Colombia, Portugal y Marruecos, a la que Rusia se había mostrado reticente.
"Ha habido muchos cambios", señaló la embajadora sobre el nuevo texto en el que ahora se trabaja para enviarlo a las capitales en las próximas horas y "esperar instrucciones" que permitan reflejar el consenso del Consejo con relación al envío de observadores que pidió el jueves el enviado especial a Siria, Kofi Annan.
Los países occidentales esperaban votar el viernes su resolución, que habla del envío de "observadores militares desarmados" y sienta las bases para que la ONU pueda desplegar una misión completa, cuando se den las condiciones adecuadas sobre el terreno, pero su contenido no contentó a Rusia, que optó por presentar su propio proyecto.
Las negociaciones se centraron entonces, según señalaron fuentes diplomáticas, en unir de alguna manera ambas propuestas, teniendo en cuenta que el texto occidental fue el primero que llegó a la mesa del máximo órgano de decisión de la ONU.
"Todavía no hay un acuerdo. Son negociaciones muy duras, pero en cualquier caso tendremos un voto el sábado", indicó por su parte a la prensa el embajador francés ante Naciones Unidas, Gérard Araud, al concluirse la reunión.
El representante de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, aseguró por su parte que no estaba "completamente satisfecho" con las negociaciones mantenidas hasta el momento. Churkin indicó que, a la espera de ver el resultado final del texto que se someta el sábado a votación, Rusia sigue a favor de que el Consejo de Seguridad permanezca "unido" en el envío de observadores, "un asunto de crucial importancia" para que se mantenga el alto el fuego en Siria.
El principal escollo de las negociaciones de este viernes fueron las reticencias rusas a que el proyecto de resolución final sirva de paraguas para el envío de una misión robusta de embajadores, ya que considera que primero se debe dar el visto bueno solo a una avanzadilla de observadores y después preparar una nueva resolución.

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