Siria: la represión no se detiene ante la presencia de los observadores

Al menos a 12 manifestantes murieron mientras miles protestaban contra el Gobierno. "¡No olvidaremos la sangre derramada!", gritaba la multitud a los miembros de la Misión
Assad, de 46 años, se ha adherido a un plan para un retiro verificable de sus tropas y armas pesadas desde pueblo y ciudades, donde han intentado aplastar a las protestas que se han prolongado desde marzo.

Pero la presencia de observadores de la Liga Árabe en zonas de conflicto de toda Siria desde el lunes ha energizado las protestas, a la vez que ha motivado el escepticismo de los países occidentales. Manifestantes decididos a mostrar la escala de su movimiento a los observadores lanzaron piedras a las fuerzas de seguridad en Douma, un suburbio de Damasco donde las tropas lanzaron gases lacrimógenos a las multitudes.

Cinco personas murieron víctimas de disparos en la ciudad de Hama y otras cinco en la ciudad de Deraa, mientras las multitudes se enfrentan al Ejército y la policía, informó el Observatorio, agregando que al menos dos decenas de personas habían resultado heridas en Douma. "Estamos decididos a mostrarles a los observadores que existimos. El que haya o no una matanza no es importante", declaró un activista de nombre Abu Khaled por teléfono desde la norteña ciudad de Idlib.

La mayoría de los medios extranjeros tienen prohibido el ingreso a Siria y los reportes y videos de testigos son difíciles de verificar. Un partidario de la oposición de nombre Manhal señaló que miles habían intentado llegar a la plaza principal de Idlib para comenzar una protesta pacífica sentados, pero que fracasaron "debido a que las fuerzas de seguridad están lanzado muchos gases lacrimógenos y algunas rondas de municiones reales. La gente esperaba que la presencia de los observadores evitara los ataques feroces. Creo que tenemos una protección parcial, no creo que ellos usen municiones reales en frente de los observadores", afirmó.

El Observatorio informó que las fuerzas de seguridad habían matado a tiros a dos personas y herido a otras 37 en la provincia de Idlib. Un video de un aficionado desde esa ciudad mostró a los observadores con gorros blancos y chalecos de seguridad amarillos caminando a través de un mar de manifestantes. Algunos se acercaban a los observadores, intentando gritar por sobre las voces de las miles de personas que coreaban "¡la gente quiere liberar al país!".

Más de 5 mil personas han muerto en todo el país desde marzo, la mayoría víctimas de disparos durante protestas pacíficas contra el Gobierno, pero muchos otros han muerto en ataques de rebeldes y acciones de las fuerzas de defensa locales.

Los manifestantes inundaron las calles de muchos pueblos, gritando "En paz, en paz" y "¡el pueblo te quiere ejecutado, Bashar!". Algunos tenían letreros con los nombres de los muertos en las protestas. "Nosotros no olvidaremos la sangre derramada", decían.

En partes de Hama, videos mostraban a manifestantes huyendo en la calle principal mientras se escuchaban disparos de fondo. En uno de esos segmentos, unos pocos hombres regresaron corriendo, esquivando los tiros, para arrastrar a otro que había caído en la calle herido en una pierna.

En el suburbio de Douma en Damasco, los manifestantes evacuaban a un hombre cuya pierna había sido destrozada por lo que dijeron fueron bombas de clavos. Activistas en Idlib dijeron que el Ejército había ocultado sus tanques en edificios en las afueras de la ciudad o en otros lugares.

La misión de la Liga Árabe ha enfrentado un fuerte escepticismo desde su comienzo debido a su conformación, su falta de personal, que aumentará desde 60 a 150, y su dependencia de medios de transporte del Gobierno. Una primera evaluación de su líder sudanés respecto a que la situación era "tranquilizadora" provocó la incredulidad de Occidente el miércoles, pero el viernes Rusia, un aliado de Siria, aceptó las declaraciones.

"Al juzgar por las declaraciones públicas hechas por el jefe de la misión, el general sudanés Mohammed al-Dabi, quien en la primera de sus visitas fue a la ciudad de Homs la situación parece ser tranquilizadora", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia en su sitio en internet.

Sin embargo, Dabi, quien es asociado por algunos a crímenes de guerra cometidos en Darfur en la década de 1990, señaló que los reportes sobre sus comentarios fueron "infundados y no eran verdaderos", sostuvo en un comunicado a nombre de la misión.

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