NUEVA YORK (EFE).- La cifra de víctimas de la represión de las manifestaciones antigubernamentales en Siria desde el pasado marzo alcanzó los 5000 muertos, informó ayer la alta comisionada de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Navi Pillay.
Pillay, que informó ayer al Consejo de Seguridad sobre la situación en Siria, señaló que en el país árabe hay unas 14.000 personas detenidas por el régimen desde el inicio de las revueltas, mientras que más de 12.000 civiles huyeron del país a causa de la violencia.
"Esta situación es intolerable", dijo Pillay al presentar el informe ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
La cifra de muertos es superior a la que la propia Pillay había manejado recientemente, después de que el 1° del actual calculara las víctimas mortales por la represión del régimen de Bashar al-Assad en 4000 y alertara de que el país árabe se encaminaba a una guerra civil.
Por otra parte, el régimen sirio celebró ayer elecciones locales en un clima de máxima tensión por la campaña de desobediencia civil lanzada por la oposición. La violencia no cesó durante la votación: por lo menos 15 civiles murieron a causa de disparos de las fuerzas de seguridad en varios puntos del país, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que denunció que "las autoridades forzaron a decenas de ciudadanos a ir a votar"..
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