Siria: en medio de la violencia, comenzó el referéndum de Al Assad

Cerca de 14 millones de ciudadanos van a las urnas para decidir sobre la reforma constitucional propuesta por el régimen. Se prevé elecciones multipartidistas en 90 días
Los locales de votación para el referéndum sobre una nueva Constitución que permitiría al presidente conservar grandes prerrogativas, aunque suprimiría la preeminencia del Partido Baas en Siria, abrieron el domingo a las 07H00 (05H00 GMT), indicó la televisión oficial.

Unos 14 millones de personas fueron convocados a las urnas, pero los contestatarios y la oposición, que piden la partida del jefe del Estado, Bashar Al Assad, llamaron a boicotear este referéndum.

Estos comicios tienen lugar en momentos en que la represión ha dejado unos 7.600 muertos, según los militantes, y la violencia continúa luego de más de 11 meses de revuelta popular.

El nuevo texto constitucional permitiría la celebración de elecciones multipartidistas en un plazo de tres meses, lo que pondría fin al sistema de partido único del oficialista Baaz.

La oposición contempla el proceso con escepticismo y critica su falta de alcance y, sobre todo, que llega muy tarde, con más de 6 mil muertos por la represión de las protestas pro-democráticas. Por ello, pidió a la población que no participe en la votación.

A ello se suma que extensas regiones del país se encuentran arrinconadas por las fuerzas del régimen. En Homs, el Ejército continúa con los ataques y la cifra de civiles asesinados se incrementa día a día.

El referéndum es cuestionado porque fue elaborado sin la participación de la oposición. Además, el texto prohíbe a los partidos creados sobre fundamentos "religiosos, sectarios, tribales o regionales", lo que supone excluir a los Hermanos Musulmanes, que poseen una importante presencia en el Consejo Nacional Sirio (CNS), y a los movimientos kurdos.

La mayor cuota de poder seguiría en manos del presidente, "responsable de la política general del Estado y de la supervisión de su aplicación". Mantendrá la competencia para declarar la guerra o el estado de emergencia, proponer leyes y asumir el poder legislativo si el Congreso está suspendido.

En cuanto a su propio mandato, se limita a dos de siete años. Al Assad concluye su segundo mandato en 2014, pero la aplicación de la norma no sería retroactiva, por lo que podría mantenerse en el poder hasta 2028.

Los candidatos a presidente deberán contar con el apoyo de 35 diputados, tener más de 40 años y haber vivido en Siria en la última década, lo que impediría presentarse a la oposición en el exilio.

La nueva Constitución consagra la libertad religiosa, pero el presidente debe ser musulmán y señala que la ley islámica es la fuente principal de la legislación.

La violencia dejó este sábado 94 muertos, entre ellos 68 civiles, según un nuevo balance comunicado por el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

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